Juzgan a unos traficantes cuya tapadera era una floristería
Los clientes les pedían "caramelitos" por Whatsapp al local situado en el Orzán

Eran media docena de sujetos que actuaban en una floristería de la zona del Orzán. La Audiencia Provincial juzga entre hoy y el jueves (9, 10 y 11 de junio) a esta banda por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas como cocaína, MDMA, marihuana y anfetaminas.
Desde mayo a octubre de 2021, agentes de la Policía Nacional a través de vigilancias, incautaciones e intervenciones telefónicas constataron que los acusados, "de forma concertada y coordinada", "se repartían tareas y funciones con el fin de efectuar distintos actos de obtención y distribución de sustancias estupefacientes, incluido el cultivo de marihuana".
La investigación documenta múltiples conversaciones a través de Whatsapp en las que clientes solicitaban a los encausados "unos caramelitos", entre otras palabras clave para la droga que se distribuía desde la floristería.
Se registraron los pisos de los acusados donde se intervino droga con un valor en el mercado de unos 250.000 euros, cartuchos del calibre 9 mm, básculas de precisión, efectos para la distribución de estupefacientes, tres coches, dinero y teléfonos móviles.
El líder: 'El futbolista'
La acusación señala a dos personas como cabecillas del grupo criminal, uno de ellos, alias 'El futbolista', administrador único de la empresa de la empresa con sede en la calle del Orzán, que funcionaba como epicentro de la distribución de la droga, según Fiscalía. Este individuo recibía y distribuía la droga la droga al resto de compinches. En una finca en Outeiro de Abaixo, en Sésamo, en Culleredo, "tenía a su disposición una plantación de marihuana".
Para él se pide la mayor pena, 10 años, y una multa de un millón de euros (el cuádruple del valor de la droga intervenida). Está documentado que "extremaba las medidas de seguridad" al no utilizar teléfonos móviles para sus comunicaciones.
Su pareja está también acusada en esta trama, quien se enfrenta a más de siete años y una multa idéntica. El otro cabecilla "distribuía la sustancia entre los demás acusados pero también se encarga de recibir peticiones de terceros adquirentes y gestionarlas hasta la entrega de la droga". Para él se pide 8 años y un millón de euros de multa. Para los restantes acusados se piden multas que van de los tres a más de siete años de prisión.












