El pasado domingo llegó la Mostra de Cinema Periférico S(8) llegó a su fin con una edición que consolida su propuesta y que, como apuntan desde la organización, confirma “o que ano tras ano se viña detectando: que o cinema de vangarda nace, crece e se reproduce na Mostra”. Así, tras un 2026 exitoso, el certamen entrará en 2027 en su “madurez contribuíndo activamente a un tempo novo e revolucionario para o formato analóxico”, ya que el próximo año el S(8) afronta su 18 cumpleaños.
Según Ángel Rueda, codirector de la Mostra de Cinema Periférico, esta fue “unha edición apoteósica” que reafirmó la propuesta diseñada “para que os programas dialoguen entre si, sen solapamento horario e achegando a vangarda cinematográfica a todo tipo de públicos”.
El evento contó este año con público gallego y español, pero también procedente de otros países europeos y americanos. Los asistentes llenaron los diferentes recintos que acogieron este año el S(8), como la Filmoteca de Galicia, la Domus, Cantones Cines o la Fundación Luis Seoane. En estos espacios, los espectadores descubrieron la obra de John Porter, Jeanne Liotta, Bruno Varela o Els van Riel, siempre precedida de una animación del eclipse que fotografió José Sellier hace más de un siglo. Desde la organización destacan que fueron más de 8.000 los participantes que pasaron por los diferentes programas del S(8) y destacan el interés despertado por la obra de Porter.
Precisamente, el cierre de la Mostra se dio con la obra de Porter, que provocó aplausos, risas y una ovación de un publico que era consciente de estar viviendo un momento único e irrepetible. Y es que la obra del canadiense no está digitalizada y no permitió la realización de fotos de la pantalla, dejando así sesiones que quedaron en la memoria emocional de los presentes.
El punto final a la semana de actividades de la Mostra estuvo protagonizado por el propio Porter, proyector en mano, gritando “¡Super 8!”.
También Jeanne Liotta tuvo su cuota de sorpresas, ya que antes de su coloquio realizó una proyección sorpresa. Incluyó en una maleta una película de un eclipse que grabó en Super 8 en los años 80 y que desde entonces no había vuelto a ver, proponiendo al público verla sentado en el suelo, volviendo así al punto de partida.












