A Coruña tiene un restaurante sin electricidad, pero con muchas luces
Bocca estaba llamado a introducir en la ciudad la saltimbocca, un plato napolitano inédito en la ciudad; sin embargo, la falta de potencia en la instalación le ha obligo a reinventarse y vender pasta

Luca Campanile ha iniciado su aventura hostelera en A Coruña, aunque no de la manera que tenía pensado. El hombre llamado a introducir la saltimbocca en la ciudad se ha encontrado con la falta de energía. Y no precisamente la suya, sino la del local del número 136 de Juan Flórez. En plena arteria comercial, las máquinas que necesita no cuentan con la infraestructura necesaria, por lo que ha tenido que reinventarse y, de momento, vender pasta al uso.
Eso sí, lo ha hecho con un recado irónico a quien corresponda: “Con pasta, sin saltimbocca. Ya sabes por qué”. Un poco más abajo, se desvela el secreto. Existen dos tipos de opciones: ‘Mañana llega Fenosa’, que incluye pasta, bebida y tiramisú, o ‘Gracias Fenosa’, sin postre. Todo se remonta al pasado 12 de mayo, con la primera solicitud para ampliar de monofásico a otra trifásica. “Pedimos más potencia, debido a que tanto el horno como la amasadora necesitan esa instalación. Y sin ellas no puedo trabajar”.
Realmente, sí puede. Pero no haciendo honor al nombre del establecimiento. “Bocca no es un restaurante de pasta, y no queríamos que lo fuera, así que cada semana iremos cambiando y haciendo la pasta y la masa a mano. Por ejemplo, ahora entraremos en la pizza o calzone frita”, comenta un emprendedor que sigue sin perder la fe en su aventura coruñesa. “Abrimos creando e inventando, pero pronto llegará la bocca”, advierte. Luca Campanile sabe de la importancia de las redes sociales. Además de cuando El Ideal Gallego desveló el proyecto que se avecinaba en A Coruña, las diferentes campañas han despertado un gran interés y curiosidad, hasta el punto de llamar “cotillas” a sus seguidores. Tiene que ver con la apertura de una mirilla para que los viandantes comprobaran la evolución de las obras. Ahora, también tirará de esa creatividad para preguntarse cuándo podrá abrir con normalidad. O al menos como a él le gustaría. “Ya se sabe cómo funciona, cada semana te dicen ‘mañana vamos’, y luego llega la siguiente semana”, ironiza.
La pequeña Italia
La apertura de Bocca supone otra opción napolitana más en un área que muchos conocen por Little Italy. En cuestión de unos 200 metros hay tres restaurantes sureños.
Los dos Terra Mia, Grosso Napoletano y ahora Bocca ayudan a recordar que es algo más que Maradona y el Vesubio.















