El 16% de los nuevos usuarios atendidos en 2025 por la entidad benéfica habían dormido en la calle de A Coruña
Las opciones de alojamiento se han vuelto más escasas debido a la crisis de vivienda que atraviesa la ciudad

La problemática más acuciante actualmente, la de la vivienda, también está presente entre las personas en riesgo de exclusión social, que tiene aún más problemas de lo habitual para acceder a este bien básico. De los 543 nuevos usuarios que la Cocina Económica atendió el año pasado, el 16% se encontraba en situación de calle. De hecho, el 18% consideraba no tener hogar como el principal problema al que se tenían que enfrentar, más del doble (7%) que el desempleo, lo que da fe de la gravedad de la situación.
En el informe de la memoria de 2025, el trabajador social Pablo Sánchez señala que en el año 2025 y al igual que en 2024, se le ha dado prioridad al pago de alquileres de habitación porque en A Coruña se ha conformado un serio problema de acceso a un alojamiento estable, que se agrava hasta el extremo en el caso de personas que perciben prestaciones económicas públicas. El 56% del presupuesto para ayudar se ha gastado de esta manera.
De esta forma, a lo largo del año se ha priorizado el apoyo económico a aquellas personas que disponían de una habitación en régimen de alquiler pero que, por diferentes motivos (por ejemplo, en la transición de una prestación a otra), precisaron de apoyos puntuales o continuados en algunos casos para poder conservar el alojamiento y no perderlo ante las enormes dificultades para acceder a otro.
Por otro lado, también se les ha dado prioridad a los apoyos para acceder a un alojamiento estable, en los casos de personas que no disponían de él y que iban a percibir una prestación u otro tipo de ingreso. La inmensa mayoría de los usuarios de la Cocina Económica que cumplen requisitos para percibir una prestación económica ya la están percibiendo de manera efectiva y, como norma general, consiguen mantenerla en el tiempo. De esta manera, la persona prioriza el pago de la renta mensual de alquiler con sus propios recursos económicos.
Pero encontrar una habitación de alquiler no es fácil. Esté problema se ha convertido en estructural en el caso de A Coruña, lo que implica que si la Cocina Económica gasta menos en ayudas al alquiler que en 2024 es porque hay menos alojamientos disponibles. “De hecho, se está dando la triste paradoja de que muchas personas, que están percibiendo una prestación económica, se ven abocadas a permanecer en situación de sin hogar por no ser capaces de acceder a un alojamiento”, explica.












