A Coruña ya no busca a Nemo: el bar del Náutico estará listo a final de mes
A falta de definir la fórmula para su explotación, el local tiene previsto rematar los trabajos el próximo día 30

Durante poco más de una década, entre 2011 y 2022, el antiguo Nemo Bar ejerció de enclave privilegiado en primera línea de mar. Fue, para muchos, el bautismo en el postureo en redes, antes de que a los que las manejan a nivel pro se les fueran de las manos. Se trataba de un lounge bar con vistas a La Marina, pero sobre una sublimación de la postal coruñesa, un punto en el que las cañas, los vermús o lo que se terciase bajaban con un cierto regusto de orgullo koruño. Ha pasado casi un lustro desde sus últimos servicios y lo cierto es que el espacio en cuestión volverá a salir a flote.
El pasado año, el Ayuntamiento concedió al Náutico la licencia para comenzar la adecuación del espacio. Y las obras están cerca de llegar a su fin. A partir del próximo día 30, la ciudad dejará de estar buscando al Nemo. Existe una hoja de ruta para navegar hacia su reapertura. “Gracias a la Autoridad Portuaria, a Patrimonio y Ayuntamiento, en seis meses conseguimos lo que en nueve años no se había logrado: nos autorizaron, empezaron la obra y la tienen que entregar el 30 de junio”, afirmaba recientemente el entonces presidente del Náutico, Fernando Cobián, aunque ahora los encargados de gestionar este espacio serán los miembros de la directiva que encabeza Jaime Araújo, que ganaron las elecciones del club el pasado 3 de junio.
Fórmula
Si se mantienen los planes iniciales, la idea es sacarlo a concurso o buscar una fórmula para su explotación. La primera condición es que sea un espacio respetuoso con los vecinos y el entorno, un concepto muy de moda en el debate hostelero respecto a la convivencia y sus fórmulas.
La Marina y su entorno siempre han sido muy apetitosos para la hostelería, que poco a poco va logrando conquistas y abriendo puertas. Por ejemplo, el Club Cámara Noroeste tiene una cafetería abierta al público, mientras que la zona de baño de O Parrote también ofrecerá un ambigú. Por otra parte, los establecimientos ubicados en la propia avenida de La Marina, desde La Mansión 1783 a Bow9 o Piccadilly, son capaces de llenar sus terrazas y el interior de los locales tanto durante el día como en horario de fiesta. Además, son el refugio para un público de mediana edad que se toma la noche a otra velocidad. La vuelta de Nemo será un salto cualitativo en esa oferta.













