Reabren San Nicolás a la espera de la demolición de un edificio
El número 34 sufrió un derrumbe el viernes pasado que obligó a cortar la vía

La calle de San Nicolás se reabrió ayer al tráfico peatonal después de permanecer una semana cerrada por riesgo de derrumbe del número 34. El suceso tuvo lugar durante la tarde del viernes, lo que causó bastante conmoción entre los transeúntes. Hay que tener en cuenta que la pequeña calle es muy utilizada para desplazarse desde Panaderas hasta Marqués de Pontejos y a cualquier hora suele estar llena de gente.
Lo que ocurrió, según fuentes municipales, es que la estructura cedió tras años de abandono. Lo que colapsó fue el muro de la medianera y lo hizo hacia el interior, de manera que no causó daños, pero después de que acudieran los Bomberos, también lo hicieron los arquitectos del servicio de Ruinas del Ayuntamiento, que determinaron que no podían permitir que nadie pasara hasta que una inspección a fondo determinara que era seguro. La Policía Local valló la calle, lo que lo obligaba a dar un rodeo.
Mientras tanto, en María Pita se pusieron en contacto con los propietarios para apremiarles. Como se ha dicho, la calle es muy transitada y, además, en el tramo afectado se encontraban dos negocios que habían tenido que echar el cierre. Cuanto más tiempo se prolongara la situación, más graves serían las molestias. La propiedad contrató rápidamente a una empresa de demolición pero, mientras tanto, el Ayuntamiento se planteaba la apertura parcial.

Este viernes, hubo quien tomó la decisión en vez de las autoridades. Alguien movió la valla lo suficiente como para permitir el paso y, rápidamente, el resto se aprovechó de ello para entrar en la zona prohibida. Sin embargo, horas después llegó la confirmación de que se podía atravesar la zona. Los operarios llegaron con vallas y dejaron un pasillo que permite pasar apenas a dos personas a la vez.
La próxima semana comenzarán las obras de demolición, que eliminarán el riesgo de forma definitiva. Aunque, por supuesto, esto obligará a cortar la calle de nuevo totalmente, aunque solo sea mientras se desarrollan los trabajos, a la mayor brevedad.
No hay que olvidar que se trata de la segunda demolición en esta zona en un mes. La calle Barrera vio a mediados del mes pasado la desaparición del edificio que había ocupado el número 30, que durante años había generado problemas de okupación, que terminaron abruptamente por un incendio que, se sospecha, fue intencionado y que obligó a evacuar el número 29 de San Nicolás, que se encuentra justo detrás. Aquello fue hace un año pero, afortunadamente, esta demolición se realizará de forma mucho más urgente.














