O Castrillón, en fase de ascenso
El barrio de A Coruña contará con un nuevo elevador en sus calles el próximo año

La Junta de Gobierno local aprobó ayer la construcción de un nuevo ascensor que une los barrios de Os Castros y O Castrillón, el cuarto, si se cuenta el de la rotonda de Os Castros, y los de Pintor Villar Chao y Juan Montes. El portavoz municipal, José Manuel Lage, anunció ayer esta actuación que costará 381.000 euros, y que permitirá salvar la escalera de doce escalones que separan la calle de la Merced de la travesía de Montiño. O sea, a más de 30.000 euros por escalón.
Es, probablemente, el desnivel más pequeño que se haya salvado en A Coruña con un ascensor, una ciudad en la que ya existen algunos cuantos. “Non é unha cuestión menor, o Goberno local traballa a reo e se están dando pasos firmes para garanter a accesibilidade universal nos barrios”, apuntó Lage. Hace casi un año que se inauguraron los anteriores ascensores, los de Pintor Villar Chao, y Juan Montes, que costaron 430.000 euros. En 2021 se había inaugurado otro ascensor, el de la rotonda de Os Castros, que permite salvar parte de la empinada cuesta de la avenida de la Concordia. Pero los residentes de O Castrillón tendrán que esperar todavía hasta el año que viene para probar este nuevo elevador.
Lage señaló que la actual escalera, aunque no sea especialmente larga ni empinada, no permite el acceso a transeúntes con carritos de bebé o con problemas de movilidad, como ocurre con las personas mayores. De ahí que se vaya a instalar un pequeño ascensor. Pero, además, se va a aprovechar para transformar la travesía en una plataforma única, eliminando las aceras de esta pequeña vía que acaba en callejón sin salida. Normalmente, esto significa eliminar aparcamiento, aunque hoy en día ya la calle es zona amarilla, lo que no impide a los vecinos aparcar como pueden en un barrio en el que, como en todos, el aparcamiento no abunda.
El caso es que, a día de hoy, y con estas cuatro instalaciones, O Castrillón será el barrio con más ascensores de A Coruña. Todos están orientados a salvar el gran desnivel que separa Os Castros de O Castrillón, donde la pendiente es más brusca, con la calle de la Merced como meridiano. No hay que olvidar que el barrio se encuentra a más de sesenta metros sobre el nivel del mar, y aunque sus residentes puedan presumir de buenas vistas y aire fresco, sin duda su necesidad de ascensores es mayor que en otras partes.
Es por eso que Ramiro Otero, de la Asociación de Vecinos Castrillón-Urbanización Soto IAR, no se da por satisfecho: “Es necesario seguir facilitando el acceso a la gente mayor, porque hay una orografía muy complicada”. Y recuerda que el proyecto de Parque de Oza tiene prevista una mejora de accesibilidad, que no consistirá en una escalera mecánica ni un ascensor, sino una especie de funicular, algo en lo que también serán pioneros en el barrio. Aun así, recuerdan que la accesibilidad sigue siendo un problema importante en el centro de salud que, como no, se encuentra en una pronunciada pendiente.
En otros puntos
Los propios residentes tienen sugerencias respecto a la movilidad, como la de la asociación vecinal O Cruceiro, que defiende los intereses tanto de O Castrillón como de Eirís. Parte de las complicaciones orográficas de ambos barrios y del desnivel que cada día tiene que superar una población envejecida para presentar lo que denomina un ‘Minibús para Eirís y O Castrillón’. Es decir, una pequeña línea propia con circuito cerrado.
En cuanto a otros barrios, Os Castros tiene uno en el parque de San Diego, Os Mallos otro en Ramón Cabanillas (el primero, que se inauguró en 2014) y la Ciudad Vieja el suyo ubicado en la calle Troncoso. El Ayuntamiento ha ya encargado un estudio para construir otro en A Falperra, en el desnivel con la calle Fernando Rey, y existen planes para construir otro en el Barrio de las Flores. “Seguirán facéndose mais en todos os distritos da cidade”, prometió Lage durante su intervención de ayer.















