Frustrado el intento de okupación de la discoteca Pirámide de A Coruña
La Policía Nacional pilló in situ a dos personas que buscaban forzar la salida de emergencia

Los okupas también leen El Ideal Gallego, o al menos eso parece deducirse de la última actuación llevada a cabo por la Policía Nacional, que le ahorró un quebradero de cabeza tanto a la propiedad saliente como a Gadis, nuevo responsable de la discoteca Pirámide. Y es que el pasado fin de semana, solamente un par de días después del anuncio del sonado traspaso, dos individuos intentaron acceder al templo del número 46 de Juan Flórez.
Sucedió durante el pasado sábado, solamente dos días después de que este diario anunciase el traspaso de Pirámide y su futura integración dentro del Gadis de Costa Rica. Precisamente, en las galerías comerciales que van de esa calle a Sinfónica de Galicia, y donde los empresarios del entorno ya denunciaron actividades ilegales a plena luz del día, se encuentra una de las salidas de emergencia que tenía la discoteca. Fue ahí donde dos personas intentaron forzar sin éxito la puerta. La Policía Nacional llegó a tiempo y consiguió frustrar el asalto, que hubiese complicado notablemente el traspaso de propiedad y los trabajos de adecuación.
A pesar de que lleva tres años sin actividad, Pirámide tiene todavía activo un sistema de alarma, que ya ha sido efectivo en situaciones similares recientemente. El término usado por los hosteleros y sus abogados para este tipo de situaciones es el de secuestro de locales, ya que los amigos de lo ajeno están al tanto de cierres y traspasos de locales comerciales para llegar antes que los nuevos propietarios.
Desperfectos
El interior de la discoteca Pirámide es todavía perfectamente reconocible, pues aunque los trabajos de vaciado comenzarán de forma inminente, permanecen los elementos clásicos por los que transitó y en los que se divirtió buena parte de la ciudad. Sin embargo, los bajos de las galerías comerciales son otra cosa.
Y si no que se lo digan a los clientes de The Clab o a la propiedad de los otros dos locales que permanecen ahí abajo: el Don Bosco y el Scala. Grafitis de mal gusto, esvásticas y frases soeces.
Hace poco más de un año, El Ideal Gallego informó de los actos vandálicos en el Scala, donde unos menores intentaron entrar a la fuerza, después de destrozar la puerta y el cartel. Todos esos incidentes se produjeron a plena luz del día y con los locales cerrados.















