La nueva apertura en A Coruña que ofrece comida rápida saludable que no parece "de dieta"
NUTaway ofrece desde un plan de almuerzos y cenas de lunes a viernes hasta platos para llevar, una opción pensada para todos los bolsillos y con soluciones que no parecen de “dieta”

Comer saludable no significa recurrir siempre a lechuga y pollo a la plancha. Un plato de cuchara puede ser saludable, también puede llevar salsas y otros ingredientes que, a priori, no nos planteamos cuando pensamos en dieta. Esta es la filosofía que mueve NUTaway, un servicio de nutrición y ‘takeaway’ que acaba de abrir sus puertas en la calle Hospital y que quiere convertir la “comida rápida” en una opción saludable en A Coruña.
De la mano de Pablo Iserte y dos socios, NUTaway trabaja solo con comida antiinflamatoria para hacerla accesible a todas las personas. “Evitamos al 100% la lactosa, el gluten y trabajamos con azúcares simples”, explica Iserte, conocido por su antiguo restaurante japonés llamado Pachinko. Aunque fue su experiencia previa como cocinero en residencias y hospitales, lo que lo llevó a darse cuenta de que “no todo el mundo puede permitirse seguir una dieta, bien porque no saben cocinar o no tienen voluntad ni tiempo”.
NUTaway ofrece para ello un plan de comidas y cenas de lunes a viernes por un precio muy competitivo. “El pack completo son 360 euros al mes, pero si divides sale a seis euros el plato”, indica Iserte.
Para conseguir este precio trabajan con producto local, ecológico y de temporada, con el objetivo de llegar “a las personas que lo necesitan”: “Comer saludable no debería ser solo para gente que tiene poder adquisitivo”, recalca el también dietista, que indica que cocinar en casa suele implicar productos más caros y un mayor desperdicio.
El secreto
Uno de los principales objetivos de NUTaway es hacer los platos apetecibles. Para Iserte, es “el secreto” de la adhesión a una dieta: “Si pongo verduras hervidas y pescado a la plancha, la gente se va a aburrir. Nosotros ponemos desde curris a carnes y pescados con salsas o cremas de cualquier tipo. No hacemos arroz a la cubana, pero sí un risotto de azafrán y guanciale”, ejemplifica.
En las opciones para llevar, hay tres tipos de platos: unos que se basan en vegetales, otros más proteicos y los de carbohidratos, como arroz, pasta y legumbres. No podían faltar tampoco las ensaladas, sándwiches y, evidentemente, sushi fresco. “La gente me conoce del restaurante y ya me preguntaba si iba a haber sushi antes de abrir”, celebra Iserte.
En definitiva, una iniciativa adaptada a la era en la que el tiempo escasea, con opciones saludables para todas las personas, incluidas aquellas con patologías, y, sobre todo, asequibles para que comer sano no sea solo para unos pocos.











