La fiesta del ascenso del Dépor empieza decir adiós a Riazor
Los operarios trabajan para devolver la zona a la 'normalidad'
A Coruña lleva una semana casi en continua fiesta. Desde que el Deportivo certificó el domingo 24 de mayo su regreso a Primera División en Valladolid, las celebraciones se han desatado por toda la ciudad, con el colofón de este 31 de mayo.
Desde la calle San Juan y Cuatro Caminos hasta el entorno de Riazor, las fiestas del ascenso llenaron las calles de miles de personas que tiñeron de blanquiazul la ciudad.
Pero todo tiene su fin y la fiesta también la "quitan de los fuciños", que diría el mítico Arsenio Iglesias. En la explanada del estadio de Riazor se afanaban este lunes por la mañana por devolver a la normalidad el espacio.
Operarios y maquinaria trabajaban para desmontar las casetas y escenarios de la Fan Zone instalada junto al estadio y que acogieron el inicio de la fiesta incluso antes del partido. El entorno de Riazor 'necesita' retomar cuanto antes la normalidad, entre otras cosas, porque el jueves, 4 de junio, será la selección española la que ocupe el lugar de anfitriona en su último partido de preparación antes de cruzar el charco para jugar el Mundial de Estados Unidos.


