
Eso de que los niños vienen con un pan bajo el brazo se lo han tomado muy a pecho Ximena Martínez y Lautaro Piñeiro, una pareja de empleados del sector servicios a los que el nacimiento de su hijo les ha empujado a emprender e iniciar un proyecto de vida. Y el escenario supone tanto un desafío como una gran oportunidad: salen a ‘jugar’ directamente al epicentro de la hostelería y la demanda turística, justo entre algunos de los grandes nombres de la ciudad. Se trata de Gino, un café tradicional que se instala en el número 17 de la calle de la Franja y que toma el relevo de un clásico para los viandantes habituales de la zona: el mesón Arume.
Ximena y Lautaro formarán un equipo tanto en casa como en el trabajo. “Mi pareja será cocinero y yo la que mande”, advierte ella. Respecto a lo que se encontrarán los clientes, apuntan: “Va a ser un concepto de cafetería, con menú del día, una pequeña carta con cosas que siempre estén en orden y meriendas. Ya no llegaremos a las cenas”. Entre esos fijos en la carta también desvelan que se encuentran el cachopo, opciones veganas “y algo de buen pescado”.
Gino se sitúa en dos antiguos locales, aunque de momento parte del bajo se mantendrá como almacén. La idea es que, después de generar impacto y clientela fiel, también se active un servicio de take away en ese punto. “Es ahí donde entrarán los postres caseros, que serán otro plato fuerte”, dice Ximena.
El reto de sacar adelante y costear un nuevo negocio en la zona más demandada, pero también más cara y con más competencia de la ciudad, fue cuestión de una serie de circunstancias. “La primera opción fue en el barrio de Matogrande; teníamos un local muy chulo pensado pero no se dio y salió en la Franja”, incide la nueva empresaria, con una nutrida experiencia en el sector de la hostelería.
El pasado año, otro joven, Dani Álvarez, puso en marcha la bar dCote, que hoy goza de extraordinarias referencias y se ha sentado, también en la Franja. Se trata de uno de los entornos más dinámicos a la hora de invertir, y en constante periodo de reinvención. Son cada vez menos las tascas tradicionales, por ejemplo, que tan de moda se han puesto entre las nuevas generaciones.
Cuatro nuevos locales
Es especialmente intensa la actividad en la calle de la Franja desde que comenzó el año, ya que recientemente se han producido varias aperturas hosteleras. Una de esas nuevas aperturas es Laowai, un vanguardista y desenfadado restaurante asiático de mano de la propiedad de Moshi Moshi. Así, también se ha unido a la fiesta Noto Café, con esa decidida apuesta por el café de especialidad que tan bien funciona hoy en día.
Por otra parte, O Corruncho de José ocupa el lugar de Entre Bateas desde hace unas semanas y se convierte en la gran apuesta de la propiedad de Tanagra para esta calle. En total, cuatro nuevos establecimientos en cuestión de unos pocos meses para cambiarle la cara a una de las arterias hosteleras.













