Éxito de participación y solidaridad en el Mercadillo Solidario del Liceo La Paz
Lo recaudado se destina a Apadan

El Liceo La Paz volvió a demostrar este viernes, 29 de mayo, que la solidaridad también se aprende, se comparte y se celebra en comunidad. El tradicional Mercadillo Solidario de mayo convirtió una vez más el patio del centro en un espacio lleno de creatividad, convivencia y compromiso social, reuniendo a alumnado, familias, personal del centro y vecinos en torno a una causa común.
Durante las dos horas que duró, el patio del colegio se llenó de puestos elaborados por el alumnado de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, que puso a la venta todo tipo de creaciones hechas con ilusión y mucho trabajo: marcapáginas, pulseras, plantas, obras artísticas, papiroflexia, bolsas de tela, velas o libretas personalizadas, entre muchas otras propuestas. La Escuela de Idiomas ESID Liceo La Paz también quiso sumarse a la iniciativa con un puesto propio en el que presentó diferentes materiales internacionales.
Uno de los aspectos más especiales de esta edición fue la participación activa del propio alumnado de ESO en la creación de nuevas actividades y puestos solidarios. Pintado de uñas, limonada, palomitas, trenzas de hilo o partidos de fútbol fueron algunas de las propuestas que tuvieron una excelente acogida y contribuyeron a crear un ambiente festivo y participativo, especialmente entre los más pequeños.
La música también tuvo un papel protagonista gracias a la actuación en directo de la Small Band del CAMP, dirigida por el profesor Wilson Ortega, que acompañó la tarde con un repertorio moderno y lleno de energía.
El resultado de toda esta implicación se tradujo en una recaudación incomparable, que será destinada íntegramente a Apadan, entidad elegida por el propio alumnado.
Además, el Banco Parroquial de Alimentos de Cáritas San Pedro de Mezonzo participó en el evento con un espacio informativo y un puesto de venta de productos elaborados en su taller de manualidades.
Paralelamente, se realizó una recogida solidaria de alimentos no perecederos para el Banco de Alimentos Rías Altas, reforzando así el compromiso del centro con las necesidades sociales del entorno más cercano. El propio banco sorteó una camiseta del Dépor firmada por todos los jugadores entre todo aquel que entregara un kilo de comida a la entrada del evento. La agraciada fue Martina, una alumna de Primaria que no solo llevó alimentos el día del mercadillo, sino que ya había llevado durante la semana su aportación.
Desde el Liceo La Paz queremos agradecer la implicación de toda la comunidad educativa, de las entidades colaboradoras.
Año tras año, el Mercadillo Solidario se consolida como mucho más que una actividad escolar: es una experiencia educativa que promueve valores como la empatía, la participación y la responsabilidad social, demostrando que pequeñas acciones colectivas pueden tener un gran impacto.












