
Escuchando Elefantes son Carlos Tajes, son Silvia Rábade, “son Carlos y Silvia”, un “tándem” que lleva 20 años haciéndose un hueco en salas, festivales, teatros y hasta en las calles con su música, la de Escuchando Elefantes. Son una suerte de complemento perfecto el uno para el otro, hasta el punto de que a lo largo de la entrevista se completan las respuestas o, incluso, pasan del papel del entrevistado al de entrevistador entre ellos mismos.
Este 2026 se cumplen 20 años desde que comenzaran este proyecto musical de Escuchando Elefantes y, cuando echan la vista atrás, tienen claro que lo mejor aún está por venir. “Estoy muy contenta con lo que hemos conseguido”, apunta Rábade, que explica que han conseguido la parte difícil de hacerse un hueco en la industria musical, “hemos encontrado un ‘loophole’, como dicen en inglés, ese vacío legal para colarnos”, comenta entre risas. Pero cuando se les cuestiona acerca de un momento bonito de estas dos décadas con el que quedarse, los dos coinciden: “En el que estamos ahora”. “Como que está surgiendo algo nuevo después de 20 años, como un revival de nuestra propia felicidad, ahora sabemos lo que nos vale y lo que no y le damos prioridad a lo que nos hace disfrutar”, subraya Rábade, antes de que Tajes complete. “Como que ahora sabemos disfrutarlo mejor, nos castigamos menos”. Y ellos mismos, entre risas, se autotitulan esta entrevista: “Yo creo que el titular sería ‘Veinte años después, ahora sabemos disfrutarlo mejor’”, dice Tajes sin que ninguno de los dos pueda aguantar la carcajada.
Y a pesar de estar en su mejor momento, por ahora, y de haberse colado en esa industria en la que dicen que les fue tan complicado acceder, siguen manteniendo un aspecto de su esencia del que no se quieren olvidar: sorprender con actuaciones espontáneas en la calle. Porque olvidarse de ello, reconoce Rábade, “sería matar la esencia, sería muy esnob, no nos pega nada, es parte de nosotros”. “Es agradecimiento, nos gustaba tocar en la calle, nos gusta mucho volver a ella, no ha cambiado nada en ese sentido”, complementa Tajes antes de que Rábade matice: “Las ciudades han cambiado mucho, quizá el feeling no es tan bonito como al principio”. “¿Cuando no había redes sociales?”, cuestiona Tajes, transformando la entrevista a tres en una reflexión a dúo sobre este aspecto tan característico de su carrera. “Quizá no es eso, es muy diferente la actitud de la gente, de alguna manera ya no se sorprende tanto, están sobreestimulados, pero sigue siendo mágico tocar en la calle”, concluye Rábade.
Sobre si hay planes para celebrar los veinte años, aseguran que los habrá. Pero van surgiendo durante la propia entrevista. “Algo haremos, como una gira a finales de año, casi seguro”, dice Tajes mientras se miran y zanjan entre risas: “Tiene que caer una Mardi o algo así”.
‘Arder’
Aunque hace unos meses sacaron disco, ‘Momento’, en las últimas semanas han lanzado un nuevo single, ‘Arder’. Se trata, tras hacer temas tanto en inglés como en castellano, de su primera canción en gallego. “Estas cosas salen solas”, comenta Tajes, que recuerda que el germen de esta nueva propuesta nació a la vuelta de un festival: “Estábamos en la Costa da Morte y pasamos por un monte totalmente quemado, con toda esa desolación y se nos quedó la idea dentro, empezó a salir una canción que hablaba de eso, tampoco muy a propósito, simplemente hablaba de ese sentimiento”, añade él antes de proseguir Rábade: “Creo que también fue en parte porque lo sentimos muy profundo, una vez que estás ahí dentro, sentimos esa sensación tan horrible de duelo, algo difícil de explicar”.
El porqué de hacerla en gallego tiene la misma respuesta a por qué usar el inglés o el castellano con anterioridad. Una suerte de mezcla de casualidad y del contexto que los rodea en cada momento. Los temas en inglés nacían de sus largas estancias en Irlanda, en castellano durante el tiempo que pasaban aquí, ‘Arder’ surge en gallego por temática y por estar en Culleredo, “en medio del bosque”, apunta Rábade entre risas. “Generalmente, lo que define la canción es la primera frase, salió en gallego, ya está, ahora es en gallego, como cuando salía en inglés”, concluye Tajes.












