Por qué los perros y gatos no deben comer pienso: "No es una opción para toda la vida"
Ángela Vela es experta en nutrición veterinaria y acaba de abrir su negocio en Espacio Coruña, donde ofrece asesoramiento tanto para animales sanos como para aquellos con patologías, aunque advierte de que algunas se podrían evitar con un cambio de alimentación

Tenemos bien aprendido el mensaje de evitar los ultraprocesados en la dieta humana, pero ahora debemos instalarlo en la de nuestras mascotas. Ellas también necesitan frutas, verduras y otros alimentos naturales. Así lo advierte en el día de la nutrición, que se celebra hoy, la experta veterinaria Ángela Vela, que acaba de abrir una consulta –Avela– en Espacio Coruña, donde ofrece planes, análisis y asesoramiento personalizados.
¿La alimentación puede cambiar la salud de un animal?
Hoy en día tenemos muchas patologías en los perros y en los gatos que con una alimentación adecuada se retrasarían e, incluso, se evitarían. Cambiando su alimentación se consiguen muchas cosas, pero obviamente no cura a un animal enfermo.
Las dietas BARF (Alimentos Crudos Biológicamente Adecuados) están de moda, ¿qué opina?
Aquí en el norte estamos más cerca de la alimentación natural y de productos de primera mano de la huerta y creo somos más conscientes de que eso es lo sano. Por eso vamos a una alimentación más adaptada y menos procesada, que los perros y los gatos también lo necesitan. Ahora mismo hay muchísimas dietas comerciales naturales y cocinadas y las dietas BARF cada vez tienen más demanda.
¿Ellos también deben evitar los ultraprocesados?
Claro. Todos los piensos son ultraprocesados, porque realmente se considera ultraprocesado aquel alimento que tú no puedes hacer en tu casa con ingredientes normales. El problema es que para crear un pienso necesitan ciertos componentes que no deberían estar en la alimentación ni de un perro ni de un gato, que son los hidratos de carbono. Necesitan por lo menos un 40% para poder formar las bolitas.
“Hoy en día hay muchas patologías en perros y gatos que con una alimentación adecuada se retrasarían o se evitarían”
¿No es recomendable nunca o depende del caso?
Yo sí que es verdad que aquí a lo mejor soy muy tajante, pero yo nunca alimentaría a un animal con pienso toda la vida. A veces son necesarios porque se adaptan exactamente a lo que necesita. Y ya hay piensos que están formulados así, para darlos un mes. Por ejemplo, se recetan porque hace falta para cambiar el pH de la orina o para que baje de peso, pero no está formulado para toda la vida.
¿Qué dieta base aconseja?
La dieta base genérica es diferente entre un perro y un gato. Los perros son carnívoros, pero están mucho más adaptados a comer muchas más cosas. Los gatos sí que son un carnívoro estricto. Un gato debería comer un 90% de carne y un 10% de frutas, verduras y otros componentes. Ahora mismo hay muchísimas marcas comerciales que sí que trabajan en esta base. Si una persona no le quiere cocinar en su casa a su mascota, debería optar por ese tipo de alimentación.
¿Y las latas?
Las latas son estupendas. Realmente es base de carne, frutas, verduras y después pequeños porcentajes de otras cosas. Aunque yo normalmente trabajo con dietas cocinadas para que las hagan en casa.
¿Hay mucho prejuicio en cocinarle a un perro o a un gato?
Aquí en Galicia hace 50 años los perros comían las sobras
de los humanos. No se les cocinaba para ellos, pero comían variado y equilibrado. Después
sí que es verdad, y te hablo incluso de mí, que se decía que no se podía dar a un perro nada más que el pienso porque la comida para personas no está pensada para ellos. Ese concepto, que muchos siguen teniendo, se
le traslada a los tutores. Y es un error.
¿Cuáles son los errores más comunes?
El mayor error es ese, pensar que solo le puedes dar pienso. Luego me encuentro con animales con alimentación cocinada en casa, que la base suele ser arroz y pollo. Y realmente el arroz no es el alimento ideal ni para perros, ni mucho menos para gatos.
¿Qué tipo de enfermedades ayudarían a prevenir estas dietas?
Lo más normal son las alergias e intolerancias. También la IBD, que es enfermedad de inflamatoria intestinal muy habitual en perros y gatos. Y luego las insuficiencias renales, que lógicamente aparecen porque los animales se hacen mayores y el riñón empieza a fallar. Con la alimentación puede o no aparecer, o empezar más tarde.
¿Y el agua?
Es un problema bastante gordo porque los animales beben muy poquita agua al estar tomando pienso. Realmente no son capaces de suplir esa falta de agua con la que toman de un bebedero y sus riñones están constantemente pidiendo o trabajando más y más y más. Si trabajan más, duran menos.
¿Qué cambios se detectan?
Una de las cosas que más suelen notar es en la piel y en el pelo: se vuelven brillantes, suaves, pierden mucho menos pelo... Aquí en Galicia se nota mucho porque siempre están en fase de pérdida. En los perros blancos les suelen desaparecer esas manchas marrones que suelen tener en las comisuras de los labios y de los ojos porque cambia el pH. Y luego se nota mucho el ánimo, están más alegres, con más actividad, sobre todo los animales mayores. Incluso en el dormir. Duermen mejor, defecan menos y no tienen gases.














