La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha puesto a disposición judicial a ocho personas investigadas por presuntos delitos de maltrato animal en el marco de la operación ‘LEITEIRA’, tras detectar graves irregularidades en el transporte y manejo de ganado vacuno destinado al sacrificio en un matadero de Burgos.
Los implicados, con edades comprendidas entre los 28 y los 52 años, proceden de diferentes puntos del norte peninsular: dos de ellos de A Coruña, tres de Lugo, uno de Cantabria, uno de Bizkaia y otro de Portugal. Además de las diligencias penales, los agentes han levantado numerosas actas por infracciones administrativas relacionadas con el bienestar animal.
La investigación se inició el pasado mes de enero después de que los Servicios Veterinarios de la Junta de Castilla y León alertasen al SEPRONA sobre las pésimas condiciones en las que había llegado un transporte de vacuno al matadero de Burgos. Durante la inspección, los agentes comprobaron que cuatro vacas permanecían aún dentro del camión incapaces de bajar por su deplorable estado físico, una de ellas agonizando.
Las posteriores revisiones permitieron descubrir animales extremadamente delgados, moribundos y con graves lesiones en la espina dorsal y la cadera. Los ejemplares, de raza frisona y procedentes de explotaciones lecheras intensivas, presentaban cuadros de extrema debilidad, movilidad reducida y traumatismos severos.
Los veterinarios también aportaron pruebas sobre el uso de métodos de manejo prohibidos y documentaron casos de animales transportados con fracturas abiertas, partos complicados, fallos multiorgánicos y estados de shock. En numerosos casos, la situación era irreversible a su llegada al matadero, por lo que fue necesario ordenar sacrificios de urgencia.
La investigación desarrollada por el Equipo de Protección a la Naturaleza (EPRONA) de la Comandancia de Burgos logró acreditar al menos siete casos documentados desde enero de 2024. Según los investigadores, existía una práctica reiterada de transporte de animales no aptos para viajes de larga distancia, incluyendo reses en estado agónico, caquécticas, con traumatismos previos o incluso en gestación avanzada.
El SEPRONA considera que las irregularidades detectadas no fueron hechos aislados, sino el resultado de una cadena de decisiones negligentes en la que participaron ganaderos, transportistas, tratantes y empresarios, priorizando el beneficio económico frente al bienestar animal.
La Guardia Civil destaca además que el uso de métodos de manejo prohibidos ha sido una de las claves fundamentales de la investigación, que busca depurar responsabilidades y reforzar el cumplimiento de la normativa vigente sobre protección animal y transporte de ganado.
Las diligencias han sido remitidas a los Juzgados de Burgos, mientras que las infracciones administrativas detectadas han sido trasladadas a los Servicios Veterinarios del Área de Sanidad de la Junta de Castilla y León.











