La rehabilitación "para los coruñeses" del edificio racionalista más llamativo de la ciudad
El inmueble más llamativo de la Glorieta de América estará destinado al alquiler de larga estancia

El número uno de la Glorieta de América es, sin duda, un edificio singular. Muchos coruñeses se preguntan cómo será en su interior, debido a su forma de curva, como si de un boomerang se tratase. Abrazando la rotonda, el inmueble, cuya construcción data del año 1928, es de estilo racionalista, por lo que su fachada, además de acaparar todas las miradas, está protegida por Patrimonio. El edificio fue adquirido por la promotora Pin Coruña S.L. en mayo de 2022, y, quince meses después, cuando obtuvieron la licencia, Abeconsa comenzó las obras de una rehabilitación que definen como la unión de “historia, diseño, calidad y eficiencia energética”.
Pese a lo que muchos pudiesen pensar, debido a la situación actual del mercado, este edificio no estará destinado al alquiler de viviendas vacacionales. La rehabilitación se ha hecho pensada para “los coruñeses” y, por ello, los pisos saldrán al mercado en régimen de alquiler de larga estancia.

La consejera delegada de la sociedad patrimonial del número 1 de Glorieta de América, Susana de Castro, relata que el objetivo primordial era “concienciar y poner en valor el patrimonio que hay en A Coruña, no construir de nuevo, sino recuperar con cariño las cosas que tenemos”. Ahora, cuando en cuestión de días se recibirá la licencia de primera ocupación, abre las puertas del edificio a El Ideal Gallego.
El inmueble
El portal, en el que reina la madera en las paredes y los mosaicos en la baldosa, conecta con las escaleras y el ascensor. Precisamente este elemento fue el que obligó a replantear el plan inicial: la distribución de las tres plantas existentes anteriormente era de dos pisos en cada una. Pero con la rehabilitación llegó el añadido de una altura y la decisión de colocar el elevador, con el fin de dotar de mayor accesibilidad el inmueble. Esto hizo que las cuatro plantas consten de una vivienda de 73 metros cuadrados en cada una.
El gran ventanal reina en los pisos, distribuidos en una zona más ‘íntima’ y otra ‘pública’. En la primera, el luminoso dormitorio, además del baño y zona de lavandería. En la segunda, el amplio salón-cocina. “El reto fue replantear los espacios, pero hay dos partes totalmente diferenciadas”, comenta de Castro.

Las instalaciones, además, presumen de ser lo más eficientes que existen en el mercado. Aerotermia, renovación de aire, suelo calefactado... “la eficiencia energética se buscó desde el primer momento”, sostiene, mientras incide en “la recuperación de un inmueble muy característico para dotarlo de todas las mejoras de eficiencia energética”.
Rehabilitar un edificio es mucho más costoso que la obra nueva, debido a todos los trámites que esto implica. Por ello, la actuación en el número uno de la Glorieta de América supone mayor valor para el patrimonio arquitectónico de A Coruña. “Vemos muchos edificios hechos polvo y es una pena que no se rehabiliten”, dice la consejera delegada de la sociedad patrimonial. Con la próxima ocupación de las viviendas llegará también el de la apertura de los dos locales comerciales que habrá en el bajo del edificio, cuya fachada, una vez se liberó de andamios, dio a conocer la cara renovada del pasado racionalista de A Coruña.













