La Xunta financiará con casi 350.000 euros la ampliación del Ropero de Padre Rubinos en A Coruña

La Xunta de Galicia y el Ropero de Padre Rubinos colaborarán en el impulso de una actuación integral de ampliación, rehabilitación y modernización de las instalaciones que tiene la entidad en la ciudad de A Coruña con el fin de impulsar la correcta gestión y la preparación para la reutilización de los residuos textiles.
La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el presidente de la Real Institución Benéfico Social Padre Rubinos, Eduardo Aceña, firmaron esta mañana un convenio que compromete una aportación directa por parte de la Xunta de casi 350.000 euros (342.869,56 euros) con la que se sufragará el importe total del proyecto.
Este acuerdo, explicó la responsable autonómica, se enmarca en el apoyo de su departamento a infraestructuras que por su función contribuyan al fomento de la economía circular y a incrementar la capacidad operativa de Galicia en materia de residuos.
En este sentido, la intervención duplicará la capacidad operativa de las instalaciones, modernizará aquellas que estén obsoletas, resolverá patologías constructivas históricas y adaptará el edificio a los requerimientos técnicos, ambientales y funcionales actuales.
En concreto, se actuará en cubiertas, fachadas, estructuras, espacios interiores y zonas auxiliares, el que permitirá ampliar la superficie funcional dedicada la preparación para la reutilización, mejorar las condiciones de trabajo, el almacenamiento, la logística, la eficiencia energética y la conservación de los materiales textiles tratados.
Los trabajos, que ejecutará la propia entidad, se desarrollarán en dos fases, estando previsto que la primera comience este verano y la segunda se lleve a cabo a lo largo del próximo año 2027.
La Real Institución Benéfico Social Padre Rubinos lleva años desarrollando, de forma estable en A Coruña, actividades de recogida, selección, clasificación y preparación para la reutilización de productos textiles. Cada año gestiona un promedio de 800.000 kilogramos de ropa usada, que recoge y transporta en vehículos propios hasta sus almacenes para su gestión posterior. En la actualidad cuenta con un total de 125 contenedores para residuos textiles en la ciudad. Además, complementa su labor proporcionando atuendo gratuito a usuarios del albergue de transeúntes y familias necesitadas, y con una tienda de ropa de segunda mano fácil, con 400 clientes habituales y unas 6.000 prendas vendidas al año.













