Los autobuses de A Coruña también se engalanan para empujar al Dépor hacia el ascenso
A Coruña ya no es solo una ciudad pendiente del fútbol. Es una marea blanquiazul. A pocas horas de una de las citas más importantes para el deportivismo en los últimos años, los autobuses urbanos también se han sumado al ambiente de ilusión que invade cada rincón de la ciudad. Banderas del Dépor ondean en ventanas, balcones y ahora también en los buses que recorren las calles herculinas.
La imagen de vehículos decorados con enseñas blanquiazules se ha convertido en una de las estampas más repetidas del fin de semana. Conductores y viajeros comparten el mismo sentimiento, acompañar al equipo en el sueño del regreso a Primera División. El ambiente se respira desde primera hora de la mañana en barrios, plazas y avenidas, donde el Deportivo monopoliza conversaciones y emociones.
La ciudad se ha transformado completamente para apoyar al club. Fachadas engalanadas, comercios decorados, hosteleros volcados y miles de aficionados participando en actos organizados alrededor de Riazor reflejan una movilización histórica. Incluso la explanada del estadio se convertirá en una gran “Fan Zone” para vivir juntos el partido decisivo y mantener viva la esperanza del ascenso.
El sentimiento deportivista atraviesa generaciones y también el transporte público. Los autobuses circulan estos días como auténticos símbolos del orgullo coruñés, llevando el escudo, las banderas y el ánimo de toda una ciudad que vuelve a soñar con la élite del fútbol español.

