El día en el que Fernando Torres eligió una peluquería de A Coruña y se la llevó a Liverpool
Vuelve a viralizarse el anuncio de ‘El Niño’ promocionando Gessbra, el negocio que todavía sigue en Juan Flórez y al que le unen vínculos familiares y de amistad
Sucede cada cierto tiempo que a Gessbra la sale una campaña publicitaria que sería a todas luces inasumible hoy en día, incluso para el mejor salón de belleza. Los más futboleros habrán visto alguna vez cómo el algoritmo elige entre sus vídeos surrealistas una invitación del mismísimo Fernando Torres a cortarse el pelo en A Coruña, una actuación para la que precisamente no dudaría un pelo hoy en día: “Hola, soy Fernando Torres y os doy la bienvenida a la peluquería Gessbra. Este es mi amigo Juan Carlos. Un negocio que lleva 20 años cuidando a su amplia clientela con lo último en peluquería para hombres, mujeres y niños. Desde los cortes más clásicos a los más innovadores. No importa ni la edad ni el estilo”. Ese mensaje, con una estética de otro tiempo y un corte de pelo cuanto menos poco actual se ha vuelto a viralizar, una vez más.
Así empezaba el anuncio protagonizado por el hombre que sólo unos meses antes le había dado la Eurocopa del 2008 a España y había sido Balón de Bronce en ese mismo año. Pero, ¿por qué la estrella del Liverpool miró a un negocio de Juan Flórez (antes en el número 19 y ahora en el 93) y cómo se gestó todo? En realidad, ni es un anuncio de Gessbra, ni la peluquería que sale en el vídeo es A Coruña. Se trata de una serie de tres falsos comerciales que invitan a invertir en un producto financiero del Banco Gallego, absorbido en 2013 por el Banco Sabadell.
Un habitual
Aún así, eso no respondería por qué Gessbra, por qué A Coruña y por qué Fernando Torres. Juan Carlos Avendaño, ese Juan Carlos al que se refiere ‘El niño’ en su discurso, da la clave. “Yo le he cortado el pelo muchas veces, lo hacía habitualmente, porque está casado con mi sobrina”, confiesa. “El banco le proponía grabar el anuncio con actores”, añade.

Cosas de la agenda de un futbolista de élite, era más fácil movilizar a los ‘curritos’ que a la estrella, y en cuestión de un día los tres anuncios quedaron grabados. Todos se movieron hasta Liverpool, donde se recreó de forma más libre la peluquería Gessbra. “Hay una escena en la que salgo cortándole el pelo en directo. Fernando tenía una agenda muy apretada, y se hizo en ese día”, recuerda Avendaño, que compara el espacio de grabación con el Sporting Club Casino de A Coruña. Le acompañó su socia, su mujer, con quien Torres comparte lazos familiares.
Aunque se lo toma con resignación, Juan Carlos Avendaño está acostumbrado a que sigan llegando clientes a los que les han saltado en redes sociales aquellos cada vez más lejanos tiempos. Algunos, de hecho, ni habían nacido cuando se gestó esa idea tan divertida como surrealista. “Es un tema del que hemos pasado página, aunque siempre que se hace viral nos vuelve a llegar”, sentencia Avendaño, quien no se considera especialmente futbolero y, en caso de hacerlo, se definiría como celtista. “Aunque he vivido más años en A Coruña que en Vigo”, matiza. Ese corte de Fernando Torres fue la petición más común en hace ya casi dos décadas, aunque ahora las tendencias son muy distintas. Eso sí, aunque dice que Gessbra tiene cuerda para rato, el fútbol e internet han perpetuado su legado de una manera que jamás hubiera imaginado. Y, seguramente, que jamás hubiera podido costearse.



