El Puerto de A Coruña busca frenar la “fauna oportunista” como aves y jabalís
La entidad pone en marcha los trámites para contratar un servicio de control de animales en el recinto portuario

La Autoridad Portuaria de A Coruña ha iniciado los trámites administrativos para contratar el servicio de control de fauna de las instalaciones portuarias, una actuación a la que destina un presupuesto de 65.340 euros. La documentación técnica de esta licitación revela que aves y jabalís constituyen “un factor de riesgo” tanto para la operativa de las empresas como para la seguridad aérea.
Las bases del contrato recogen que el puerto coruñés es “una infraestructura en la que la actividad agroalimentaria, pesquera y logística” favorece “la atracción de fauna oportunista” y que esta puede suponer un problema cuando se alcanzan “densidades superiores a las naturales”. Además, indica que esto genera “impactos relevantes en materia de salubridad, seguridad alimentaria, conservación de infraestructuras y eficiencia operativa”.
Problemas
La presencia de la gaviota patiamarilla conlleva una “acumulación de residuos orgánicos, deposiciones corrosivas y comportamientos agresivos”, según defiende el organismo estatal.
A esto se suman las palomas urbanas, que encuentran en el puerto “un área de alimentación y refugio”, ocasionando “deterioro de instalaciones, obstrucción de canaletas y problemas sanitarios y operativos”, según asegura la Autoridad Portuaria.
Movimiento
Otros animales que causan incidencias en la actividad portuaria son los jabalís, cuya presencia en las inmediaciones del Puerto Exterior de Langosteira puede producirse “en determinados momentos”, tratándose de una especie que ha experimentado un crecimiento notable de sus poblaciones en todo el territorio gallego, favorecido por la disponibilidad de alimento, la ausencia de depredadores naturales y su elevada capacidad de adaptación a entornos humanizados.
“La coexistencia de un entorno periurbano con áreas naturales próximas y la actividad de una instalación con intenso movimiento de productos agroalimentarios puede atraer su presencia de manera esporádica”, afirma el organismo estatal.
En este caso, la Autoridad Portuaria justifica la contratación del servicio de control de fauna por el “comportamiento imprevisible”, “tamaño” y “tendencia a desplazarse” de los jabalís, lo que podría suponer un peligro para la actividad portuaria.












