Presentan a Defensa un proyecto para armamento en la Ciudad de las TIC
El gran centro tecnológico de A Coruña parece sumido en el estancamiento sin nuevas empresas

La Ciudad de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) nació en la antigua Fábrica de Armas con la intención de convertirse en un importante nodo tecnológico, un pequeño Silicon Valley donde las empresas punteras pudieran trabajar en un mismo espacio y desarrollar sinergias y proyectos conjuntos. Sin embargo, en los últimos tiempos, la presencia empresarial parece haberse estancado y las únicas novedades proceden de las instituciones implicadas. Ya sea la Xunta, la Diputación, el Ayuntamiento o la Universidad. Pero recientemente se ha sabido que una empresa ha presentado un proyecto para volver a fabricar componentes de armas en el mismo lugar que durante tantos años acogió la fábrica de Santa Bárbara.
Según fuentes cercanas, esta propuesta se ha hecho al Ministerio de Defensa, que sigue siendo el titular del complejo (la sociedad gestora tiene una concesión administrativa de 25 años de duración). La empresa querría utilizar una de las naves que todavía continúan vacías para elaborar tubos de estriado de precisión que puedan emplearse como cañones de fusiles. A día de hoy, con Europa rearmándose, la industria bélica está viviendo un renacimiento, y dado que en la última etapa de Santa Bárbara, cuando la gestionaba en régimen de concesión General Dynamics, se dedicaba a fabricar esta clase de material, es lógico que se haya pensado en reactivarla.
Sin embargo, los que están al tanto de su proyecto señalan que es poco probable que llegue a materializarse por falta de fondos. No hay que olvidar que el último proyecto privado de este tipo, Hércules de Armamento, fracasó precisamente por falta de financiación y en medio de graves acusaciones, con muchas nóminas sin pagar y con antiguos empleados de General Dynamics acampados en la puerta, como protesta.
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| 5,5 millones de euros es el presupuesto total del proyecto Allocate para una IA sostenible, que empleará datos municipales para gestionar la ciudad |
| 11 millones invertirá el Ayuntamiento en los próximos años para reformar tres naves que ocuparán profesores y alumnos de la Universidad |
| 128.000 metros es la extensión de la Fábrica de Armas, que sigue siendo propiedad de Defensa pero sobre la que ha otorgado una concesión de 25 años |
El hito del CSA
El octubre de 2023 se inauguró el Centro de Servicios Avanzados (CSA), que acoge seis empresas y tres laboratorios: Imatia, Cinfo, ITG, Xoia Extending Reality, Enxenio y Odeene. Fue un acto por todo lo alto al que acudieron numerosas autoridades, incluido el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Pero, desde entonces, no se ha abierto ningún otro edificio empresarial en las antiguas naves de la Fábrica de Armas, pese a que se ha dicho que existen suficientes candidatos para llenar dos más, como mínimo. En cambio, las administraciones públicas han abierto numerosos edificios: por ejemplo, la Xunta, a través del Instituto Tecnolóxico de Galicia (TG) contribuyó a financiar la iniciativa privada Galaxy-Lab, un laboratorio de drones, y está construyendo un centro de formación. La Diputación puede presumir de Coruña Estudio Inmersivo (CEI), que se inauguró en octubre de 2025. En noviembre, el Ayuntamiento presentó el proyecto Allocate, en el que se emplearían los datos recabados por el Ayuntamiento y fondos europeos para mejorar los servicios públicos, empleando el talento local.
La Universidad, a la que Defensa había cedido los terrenos, cedió en enero la dirección al Ayuntamiento, que controla la sociedad gestora de la Ciudad de las TIC, pero también se ha reservado tres edificios, que el Gobierno local reformará con once millones de euros. En ellos también llevará a cabo proyectos tecnológicos. Pero ninguna de estas iniciativas es de carácter empresarial enfocado en el desarrollo de nuevas TIC, que era la idea inicial, la que se presentó para dar una nueva vida a la Fábrica de Armas.
La idea es que la Universidad lidere el campo de la investigación y el Ayuntamiento, el de la administración. Y en ese aspecto, el Gobierno de Inés Rey, cuando asumía la gestión en enero de este mismo año, sabía que el principal reto era conseguir inversión. Pero no se conocen novedades en ese sentido después de cinco meses y no faltan voces que critiquen la ineficacia de la Administración.
Por ejemplo, solo se ha urbanizado parcialmente el recinto, pese al desembolso de más de tres millones de euros. Faltan contadores y reformar los accesos arreglando garitas y pavimentación. Incluso el césped transmite una sensacion de abandono porque se deja crecer demasiado. Pero sobre todo, lo que afecta al proyecto es la burocracia. “No mueven ni un papel”, se lamentan los detractores.













