
Con el final de los temporales, la duna que protege el Paseo Marítimo contra los embates del viento ya no tiene sentido. Aunque por las temperaturas parezca que todavía estamos en fechas invernales, lo cierto es que apenas queda un mes para la llegada del verano, por lo que la preparación de las playas avanza a buen ritmo.
Una vez eliminada la duna de la playa de Riazor, le tocó el turno al arenal del Orzán, en donde hoy ultimaban su trabajo tres excavadoras, encargadas de dejar la zona preparada para la llegada de los primeros bañistas, poco animados debido a que las temperaturas todavía no acompañan demasiado.
La duna artificial, que mide unos 360 metros de largo, tuvo que ser reconstruida en el mes de enero, debido al mal tiempo, con vientos de más de cien kilómetros y olas de nueve metros. Los trabajos para retirarla comenzaron el pasado 4 de mayo.
Las máquinas terminarán su labor estos días y dejarán preparada la playa para el fin de semana. El viernes y el sábado, la predicción es de nubes y tormenta pero para el domingo se anuncian cielos despejados y ascenso de las temperaturas máximas, de forma que los que tengan más ansia por pisar la playa, seguramente puedan disfrutarla.













