La plaza de las Bárbaras se someterá a una rehabilitación a fondo
Uno de los espacios públicos más antiguos de la ciudad disfrutará de una restauración de 237.000 euros

La plaza de las Bárbaras, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de A Coruña, está de enhorabuena. El Gobierno local aprobará el próximo miércoles en la junta de gobierno una renovación de este enclave, uno de los lugares más visitados por los turistas. No solo acoge el último convento de clausura de la ciudad, sino que también es el escenario de algunos de los conciertos más interesantes que organiza A Coruña durante el verano. Tantos años de trasiego han dejado su huella, y por eso el Gobierno local había reservado para los presupuestos de este año una partida destinada para esta plaza de 237.000 euros.
Se trata de la única plaza con la que contaba la ciudad en la Edad Media. Probablemente fuese entonces (siglos XI-XII) el lugar de los mercados medievales, celebraciones públicas y otras actividades de la época, según señala la estudiosa Dolores Barral Rivadulla en su libro ‘La Coruña en los siglos XIII al XV’, que recoge el informe para la rehabilitación.

1. Reposición de pavimentos históricos de cantos
Como sabe todo el que haya paseado por allí, la plaza de las Bárbaras cuenta con un pavimento antiguo de cantos rodados distinto de las losas que predominan en el resto de la Ciudad Vieja. Es uno de sus elementos más característicos, pero se encuentra en mal estado tanto por reformas en las que se ha utilizado cemento como por los árboles que han levantado el pavimento. La rehabilitación solucionará estos problemas, retirando el encintado de cemento que rodea los cantos rodados y sustituyéndolo por piedra.
2. Mobiliario urbano: bolardos y bancos de piedra
Los bolardos que cierran la plaza son un añadido reciente, de 1986, precisamente para evitar que los vehículos penetraran en la plaza y perjudicaran su pavimento. Al principio, fueron seis, aunque actualmente solo quedan cuatro y sin cadenas. Recientemente, uno de ellos apareció roto, se supone que precisamente por efecto de un golpe con un vehículo, de manera que se van a conservar los bolardos, aunque algunos consideran que afean la plaza. En cuanto a los cuatro bancos de piedra apoyados contra la fachada del convento, la actuación se encargará de limpiarlos, además de reponer el rejuntado: es decir, la parte que los une a la pared del edificio.

3. Reposición de árboles e instalación de alcorques
Las Bárbaras tuvo en su día nada menos que cinco acacias y cinco olmos, como figura en los planos del siglo XVIII. Luego pasaron a ser ocho árboles. Actualmente sólo se conserva un olmo de avanzada edad y seis ejemplares de castaño de indias. Se repararán los daños causados por las raíces en el pavimento, y se van a ajustar los árboles a sus alcorques. El plan incluye la recuperación de un ejemplar desaparecido, mediante la plantación de un nuevo ejemplar en la misma posición que el original.
4. Soterrar el cableado eléctrico y las pluviales
Se proyecta la recogida de pluviales con un drenaje oculto y se va a soterrar la red de alumbrado público para hacer desaparecer esos feos cables que cruzan la plaza en uno y otro sentido, tanto en sus tres fachadas como en la confluencia con la calle Santa María. Se prevé también hacer otro tanto con la red de telecomunicaciones.
El Ayuntamiento había anunciado el año pasado inversiones por valor de más de dos millones de euros en lo que queda de mandato como parte de su Plan de Barrios. Además del dinero destinado a las Bárbaras, se reservaban 528.000 euros para la plaza de Azcárraga, la mejora de los accesos y la iluminación del convento de San Francisco (127.000) o la puesta en valor de las ruinas del conjunto histórico (368.000). Las obras de impermeabilización de la Fundación Luis Seoane se llevarán cerca de 600.000 y se reserva una partida de 91.000 para reordenar los accesos. Por supuesto, los vecinos aprueban este gasto, pero también piden que se invierta en mejoras que repercutan en su día a día.

Fecha estimada en la que se inaugura el beaterio
La donación de una casa con huerta en la calle del Cortiñal (Herrerías) por parte de Gómez Pérez das Mariñas es considerada la fase inicial del convento.
Las Bárbaras se constituye como convento
Domingo Casota dona a la comunidad casas y el oratorio de Santa Bárbara.
El recinto aparece consolidado en los planos
El ingeniero Francisco Montaigu dibuja los primeros planos del casco histórico, plaza de las Bárbaras incluida.
Carlos IV manda empedrar toda la ciudad
Fue cuando la ciudad fue pavimentada con cantos rodados.
Concluye la urbanización del ámbito
El diseño es sencillo y ordenado, con dos hileras de cinco olmos y acacias, marcando el camino al convento, con el cruceiro en el centro.
Se incluyen barreras contra el tráfico rodado
En una comisión municipal se decide instalar cuatro bancos de piedra y seis mojones unidos con cadena para evitar la entrada de vehículos en la plaza.











