Desgaste y tensión marcan la política a un año de las municipales
Los movimientos de Sumar, Podemos e IU para presentar una candidatura única son un pistoletazo de salida

El hecho de que Sumar, Podemos e IU ya estén realizando acercamientos de cara a presentar una candidatura conjunta y el BNG esté promocionando a su candidata, Avia Veira, recuerda que las municipales se celebrarán a un año vista. Lo que es mucho y, a la vez, poco tiempo cuando se trata de política. El PSOE se encuentra en un momento de debilidad a nivel local, no solo dividido, sino enfrentado, mientras que el PP se enfrenta al difícil reto de alcanzar la mayoría absoluta que solo ha conseguido con Carlos Negreira en 2011.
Diego Mo, politólogo y profesor de la Universidad de Santiago, se muestra cauto a la hora de evaluar la situación por la que atraviesa Inés Rey. Afectada por la pérdida de la candidatura del Mundial 2030, el fiasco del mercadillo navideño y el traslado del multitudinario concierto de El Último de la Fila a Santiago, parece pasar por una mala racha. Además, también ha tenido que sufrir públicas denuncias por acoso de dos exconcejalas y una tercera lleva meses de baja.
La tensión dentro del grupo municipal socialista es tal que ha tenido que ampliar el número de miembros de la Junta de Gobierno local e incluir a la concejala de Seguridad Ciudadana, Montse Paz, solo para asegurarse el control del órgano. Todos dan por sentado que serán varios los ediles que no repitan en 2027.
“El handicap que está teniendo Inés Rey es que su figura como lideresa está siendo cuestionada, con los últimos escándalos, y el tema de la quiebra. Son pequeños fracasos que en la evaluación de la gestión de la alcaldesa pueden llegar a tener peso porque generan una percepción en la ciudadanía”, explicó Mo. El experto recuerda que lo que se haga bien en el Gobierno local nunca tiene tanta relevancia, porque se da por hecho, y no se consideran logros en sí mismos.
Liderazgo competitivo
En cuanto al PP, Miguel Lorenzo, con 65 años, es el más veterano de los candidatos, por mucho, pero Mo considera que puede hacer valer su experiencia como algo positivo: “La edad no es trascendental, fue senador, diputado, concejal... Tiene una trayectoria política. No es nuevo. Pero lo importante es el nivel de reconocimiento que tenga. Para que un liderazgo sea competitivo, tiene que tener como mínimo entre un 75% y un 80%”.
Es decir, que para que Lorenzo, como candidato, mueva voto, debe alcanzar ese nivel de reconocimiento. Sin embargo, en las encuestas realizadas por el Ideal Gallego en 2023 apenas superaba el 60% y consiguió 12 concejales, uno más que Inés Rey. Y por supuesto, es evaluado tanto por los votantes del propio partido como por los de los demás. “Así se ve cómo de competitivo eres”, explica el politólogo.
Lo mismo ocurre con la candidata de Avia Veira, del BNG. Lleva mucho tiempo siendo concejala, y es la más veterana del grupo nacionalista en este cargo, pero no se ha enfrentado nunca a una campaña como candidata. No es lo mismo formar parte de una lista que ser su cabeza y el Bloque puede acumular desgaste, incluso entre sus propios votantes, por su respaldo al PSOE desde 2023. El reciente apoyo al cambio del PGOM del parque del Agra es un buen ejemplo.
Pero Mo considera que el Bloque puede crecer más allá de los seis concejales (el mayor número que ha tenido hasta ahora en A Coruña), sobre todo si consigue capitalizar al votante descontento del PSOE, aunque lo mismo puede decirse del PP.
Luego está el carisma o la elocuencia de los candidatos. “Son cosas que se pueden trabajar, y tienen un año para ir perfeccionando a sus candidatos. Eventos públicos, ruedas de prensa... Allí trasladarán mensajes, realizarán intervenciones institucionales en el pleno, con repercusión con la prensa. Tienen que hacerlo ya, por supuesto, no en los quince días de campaña”, advirtió.














