Una emocionada Marta Sánchez se ‘cuelga en las manos’ de A Coruña
La ‘reina del pop en español’ deleitó al público del Palacio de la Ópera con algunos de los éxitos más sonados en 40 años de trayectoria

Entre gritos y aplausos recibió el Palacio de la Ópera a toda una coruñesa de adopción. Y es que, ‘con solo una mirada’, Marta Sánchez cautivó al público de una ciudad que, aunque no la vio nacer, ella misma considera como suya: “Boas noites A Coruña, es un placer estar en esta ciudad, que es como si fuera mía. Hay mucho vivido aquí”, espetó la cantante al poco de empezar el concierto.
‘La reina del pop español’ aterrizaba en A Coruña con el objetivo de repasar algunos de sus mayores éxitos en sus más de 40 años de trayectoria. Desde cuando todavía era una ‘Desconocida’ hasta algunos de sus temas más sonados cuando formaba parte del grupo Olé Olé, como ‘Soldados de amor’, una canción que, aunque la artista confesó haberle “llevado a una guerra” revivió la nostalgia de los presentes. Y eso solo era el principio de la macedonia de emociones que se vivieron durante las más de dos horas de espectáculo.
Marta Sánchez subió los decibelios. Y literalmente. A partir de ahí, los presentes decidieron no volverse a sentar en sus butacas para bailar algunos clásicos como ‘No controles’ o ‘Bailando sin salir de casa’. Ya con el público entonado, la cantante gallega ‘mojó el corazón’ de todos al recordar ‘Desesperada', antes de ‘colgarse de las manos’ de A Coruña en su dúo con Carlos Baute.
Emoción a flor de piel
No obstante, no sería hasta el tercer acto cuando se desataría una auténtica vorágine de gritos y aplausos. Sucedió con ‘Vivo per lei’, un tema que comparte con Andrea Bocelli y que, por tratarse de la figura italiana, la cantante no puede cambiar la tonalidad: “Hago siempre un esfuerzo extraordinario por mantener el tono, a los 60 no se canta como a los 29”, confesaba la artista al terminar la canción. Aunque para el público fue como si el tiempo no hubiera pasado.
Antes de continuar, Marta Sánchez se acordó de nuevo de A Coruña, “un sitio maravilloso” que la vio crecer y donde descansa en paz su padre, en un cementerio “frente al mar” y donde están “esas farolas tan raras”, comentaba visiblemente emocionada la cantante. Una emoción que generó el ensordecedor aplauso del público, el cual brindó el último aliento a la artista antes del final.
A partir de ahí, fue el público el encargado de que el ánimo no decayera. Y no era para menos. Con el público totalmente entregado, Marta Sánchez demostró que sigue siendo toda una ‘Superstar’ y tan solo bastaron dos acordes de la versión de Olé Olé de ‘La chica ye yé’ para que el público sentenciase el acto al grito de ‘Soy yo’.












