
Cuarenta y siete años después de su muerte, y treinta desde la creación de su Fundación en A Coruña durante el mandato del alcalde Vázquez, Luis Seoane aún puede sorprender. Lo hace, de hecho, en la exposición que ayer se inauguró en el recinto de La Maestranza, titulada muy apropiadamente ‘Seoane reencontrado. Óleos 1945-1977’.
Que son óleos queda claro desde el título, pero lo que merece una explicación es el motivo por el que aparece el “1945”, cuando hablamos de un artista nacido en 1910. La respuesta es que fue ese año, a mediados de los 40 del pasado siglo, cuando empezó a pintar al óleo. Dado que fallece en 1979, la muestra se para dos años antes de su muerte.
Cuatro categorías
En total, son 55 obras del pintor coruñés nacido en Buenos Aires. Todas custodiadas en la Fundación. Gran parte de ellas, en concreto 38, nunca fueron expuestas en el recinto coruñés, si bien algunas sí viajaron a otros museos de arte contemporáneo como el Marco vigués, el CGAC compostelano o a diferentes sedes de Afundación.
“Luis Seoane non foi só un artista extraordinario; foi tamén un intelectual comprometido, un creador inconformista e unha figura clave na construción da identidade cultural galega no século XX”, destacó durante su intervención en la inauguración la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, que estuvo acompañada por el concejal de Cultura y Turismo, Gonzalo Castro y la comisaria de la exposición, Carmen Jiménez, también directora en funciones de la fundación.
“Recuperar e amosar estas obras inéditas é tamén un acto de responsabilidade coa cidadanía. Tal e como dixemos desde o Concello, o legado de Seoane debe ser coñecido e compartido por todas e todos, porque forma parte do noso patrimonio común”, se extendió la alcaldesa, que elogió la labor que lleva a cabo la Fundación “conservando e difundindo” o legado do autor: “A Fundación é un lugar vivo, un punto de encontro para a cidadanía, para artistas, persoal investigador e visitantes; un espazo no que o pensamento de Seoane segue dialogando co presente e inspirando novas xeracións”, concluyó Rey.
La exposición arranca con la pincelada espesa de obras en las que los grises y los marrones se combinan con rosas, amarillos, verdes o azules como ‘O ermitán’ (1945), ‘Cabeza de campesiño’ (1946), ‘O sombreiro verde’ (1948), ‘Pensando na beira do mar’ (1948) o ‘Falando’ (1948).
A continuación se aborda un período de quince años donde aparecen grandes masas de color y segmentos gráficos, elementos muy deudores de su faceta como grabador y muralista. A esta etapa pertenecen obras como ‘Muller levando unha gran cesta’ (1958) o ‘Figura’ (1964).
Aspectos biográficos
‘Seoane reencontrado’, que ocupa toda la planta principal del museo de la Maestranza, recoge además aspectos biográficos del artista a través de ejemplos como el retrato de Alfredo Cáceres o el nostálgico homenaje que el artista rinde en 1970 a cuatro estrellas del cine mudo: esta serie de retratos no se exponían juntos desde hace más de tres décadas.
La muestra es extraordinaria también en cuanto a su duración. Se inauguró ayer, 14 de mayo, y se clausurará en la misma fecha de 2027. Es decir, un año exacto de extensión temporal. De aquí hasta allí tiempo habrá de hablar de ella en más ocasiones, cuando se realicen actividades complementarias a la exposición como talleres y visitas guiadas.














