Ocho décadas de danza con el folclore por bandera en la Asociación Eidos de A Coruña
La entidad, comandada en la actualidad por Javier Carro, acumula decenas de años de labor en defensa de la cultura gallega

Quienes protagonizaron aquella famosa –y quizá falsa– fiebre del baile de Estrasburgo, que apenas duró dos meses en el verano de 1518, no durarían ni un asalto ante la Asociación de Coros e Danzas Eidos, que lleva a cabo en A Coruña desde la década de los 40 una incansable labor en favor del folclore. Más de ochenta años danzando y tocando instrumentos tradicionales en defensa de un noble objetivo: la transmisión del folclore y la herencia cultural gallega.
Así lo explica Javier Carro, director desde hace 20 años de una asociación llena de escuderos del baile y la música gallegas. “El origen del grupo de baile está en la época de la Sección Femenina, en 1942. Estuvo activo hasta que desapareció el régimen y en el 76 pasó a pertenecer al Ministerio de Cultura”, explica. “A partir del 80 o 81 fue cuando se constituyó propiamente como la Asociación de Coros e Danzas Eidos, un poco para acoger a ese grupo de baile que venía de años antes”, apunta.
Festival internacional
Durante años la actividad principal de la asociación era ese grupo de baile. Hasta que en 1987 nació otro de sus buques insignia, el Festival Internacional de Folclore Cidade da Coruña, con el que cada año asociaciones tradicionales de todas partes del mundo acuden a la ciudad, consolidándolo como imprescindible en las fiestas de María Pita. Carro, director de este ciclo también desde hace 25 años, señala que este año se celebrará su 39 edición, aunque debería haber sido la 40. El covid impidió celebrarlo en 2020.
Con unos 130 socios en la actualidad, Eidos, además de actividades con su grupo de baile, otro de instrumentos tradicionales y otro de canto y cantareiras, tiene como objetivo “la promoción y divulgación del folclore gallego”. En ese sentido, desde el año 2000 entrega sus propios premios, unas insignias con las que reconocen a asociaciones, entidades o personas que aportan a la cultura tradicional o apoyan de manera especial a Eidos: “Se le dio por ejemplo a Miguel González Garcés, que en su época gestionó el festival desde el Ayuntamiento”.
No todo ha sido fácil. “Nunca tuvimos mucha suerte como escuela, nunca llegó a funcionar muy bien, en parte porque el grupo no tuvo nunca un lugar propio de ensayo”, aporta Carro. Si bien su sede está en la Ciudad Vieja, donde tienen un local que actúa como centro social y en donde imparten algunos cursos, tienen que llevar a cabo sus ensayos en un centro de Uxes, Arteixo, porque son nocturnos y los centros cívicos coruñeses no abren de noche.
Una moda al alza
“Así como hay otros grupos similares en Coruña con muy buena escuela, en nuestro caso intentamos que si alguien viene, aunque empiece de cero, le dedicamos un tiempo para que aprenda y pueda unirse sin problema”, comenta el director. Sí destaca, de cualquier forma, que han notado en los últimos años un auge del baile y el canto gallego entre la juventud.
“Esto va por modas, pero hoy en día hay un interés grande por la cultura tradicional”, opina: “Se está viendo incluso a nivel institucional, el año pasado se dedicó el Día das Letras Galegas a las cantareiras”. Según expone, en ello influye cómo artistas como las Tanxugueiras u otros cantautores o grupos que están saliendo a la palestra y basándose en la cultura tradicional “la actualizan a su manera”. “Eso hace que la gente joven entre en la dinámica del folclore”, comenta.
Por su arduo trabajo, Eidos ha sido galardonada recientemente con uno de los premios de Hogueras de San Juan, el Teniente General Fernández Vallespín a la cultura y valores artísticos. Un reconocimiento a su trabajo que no esperaban pero que “nos encanta recibir, porque pone en valor nuestra labor a favor de la cultura”. Con mucho aún por decir, el objetivo principal de cara al futuro es mantenerse para poder durar, al menos, otros ochenta años: “Es muy difícil mantener una asociación sin ánimo de lucro, nos gustaría crecer, pero poco a poco”.












