Fernando Mosteiro |"Hoy en día que una persona fume no es una contraindicación para ser donante de pulmón"
El perfil ha pasado del candidato ideal a uno con más comorbilidad para reducir las muertes en las listas de espera

El 21 de enero de 1981 el Chuac hacía historia con el primer trasplante realizado en Galicia, un joven ferrolano que recibió el riñón de su padre en una intervención en el Hospital de A Coruña bajo el equipo de Marcelino González. Tardaron casi 20 años hasta que se realizó la misma hazaña con un pulmón, un órgano especialmente complejo. Ese día de 1999 se activó un contador que la pasada semana alcanzó una cifra histórica: 1.000 injertos de este órgano. “Son muchos años, hay mucho trabajo detrás, pero lo que nos resulta más gratificante son los resultados”, celebra el coordinador de Trasplantes del Chuac, Fernando Mosteiro.
Es una cifra bonita de alcanzar, imagino.
Claro que sí. Refleja que son muchos años, muchos trasplantes, mucho trabajo detrás y que la experiencia cada vez es mayor, obviamente. Pero lo más gratificante son los resultados.
¿Cómo han evolucionado los trasplantes de pulmón desde ese año 99?
El pulmón es el órgano más delicado para el trasplante porque es el único de todos los que se implantan que está directamente relacionado con el exterior. Es decir, nosotros respiramos y el aire entra directamente y se pone en contacto con nuestros pulmones. Mientras que en el corazón, el hígado, los riñones, no hay ese contacto directo. Eso es un factor que hace que los pulmones estén sometidos a un gran estrés desde el momento en el que se implantan.
¿Disminuye la superviviencia?
Eso hacía que el resultado inicial de los primeros trasplantes de pulmón respecto a otros órganos fuese peor. La supervivencia era más corta, pero afortunadamente con las técnicas de preservación ex vivo, que se utilizan para conservar el órgano en las mejores condiciones posibles, junto con mejoras en los cuidados posoperatorios, en las medidas de reanimación, de cuidados intensivos y el seguimiento a posteriori, hace que hoy en día la supervivencia de un trasplantado de pulmón sea similar al resto de los trasplantados.
¿Y el perfil del paciente?
Sí. Por un lado, el perfil del donante ha cambiado para peor, entre comillas. Inicialmente se buscaba un donante óptimo, que fuese joven, sin antecedentes de ningún tipo, que no hubiera sido fumador, que no tuviera ninguna patología pulmonar, ninguna infección… Buscabas el donante ideal. ¿Qué pasa? A medida que hemos ganado experiencia, hemos visto, por un lado, que los resultados eran buenos y por otro teníamos la propia presión asistencial, de las listas de espera. A nivel global, la mortalidad del trasplante de pulmón en lista de espera al primer año está en torno a un 15%. Además, la mayoría de los donantes de órganos no son válidos los pulmones. El porcentaje que se puede usar es muy bajo.
Pero hay menos requisitos ahora.
Se fueron ampliando los criterios hasta el punto que hoy en día el donante es más añoso. La edad media está en 58 años, cuando idealmente se buscaban donantes por debajo de los 50. En Estados Unidos la edad media es de 33 años. Fíjate la diferencia. Pero hoy en día hay donantes de pulmón de 70 o 73 años. Estos donantes añosos obviamente tienen que ser perfectos, que no hayan sido fumadores, que no tengan otros antecedentes.
¿Fumar es una contraindicación hoy en día?
El consumo de tabaco a día de hoy ya no es una contraindicación. Hay gente que ha fumado, incluso que activamente puede continuar fumando y no es una contraindicación para ser donante. Ahora aceptamos donantes pulmonares que hace años ni nos los planteamos.
¿Y el receptor?
Lo mismo. El receptor que inicialmente buscábamos era una persona joven, en una condición física lo mejor posible para que soportara el posoperatorio y el trasplante, para que luego la evolución fuera buena. Aquel receptor ha ido variando y hoy en día hay receptores de 65 y más años, con una situación bastante delicada, con más comorbilidad de la que inicialmente nos gustaría. La presión asistencial nos obliga a eso porque obviamente hay que buscar una alternativa para que esas personas no fallezcan.
¿Qué avances veremos en los próximos años en trasplante de pulmón?
En los próximos años veremos mejoras en intervenciones quirúrgicas, muchas con robots. La robotización está llegando a los trasplantes, igual que lo hizo a la cirugía ordinaria. También se está avanzando en el xenotrasplante, de órganos animales a humanos, o los organoides, que son con células madre, una especie de órganos pequeñitos que luego se puedan implantar. Aunque esto está muy muy verde y hasta que lleguemos pueda tener una trasladación a la clínica habitual pasarán años.













