Ponen en libertad al kamikaze que se estrelló en Alfonso Molina al huir de un control del 092
No llegaron a arrestarlo, aunque afronta cargos de desobediencia a la autoridad, delito contra seguridad vial y conducción temeraria

Resultó que no tenía la cadera rota, como gritaba mientras lo subían a la ambulancia. “Apenas unos arañazos”, confirmaron las fuentes consultadas. La Policía Local señala que no acompañó ayer al Hospital al conductor que se había estrellado al huir de un control policial y que ni siquiera llegó a ser arrestado, aunque afronta numerosos cargos que incluyen conducción temeraria, resistencia a la autoridad y delito contra la seguridad vial.
Es el precio de atravesar la ciudad huyendo de la Policía, desde el Paseo Marítimo hasta Alfonso Molina, recorriendo la ronda de Outeiro hasta estrellarse ante la gasolinera de entre estaciones circulando el último tramo en dirección contraria tras reventar un neumático. Quien si fue detenida fue la mujer que viajaban con él y con otros dos en el Ibiza rojo.
Ella fue entregada a la Policía Nacional, dado que se encontraba en busca y captura, y evitar su detención habría sido el motivo de que se dieran a la fuga que acabó de forma tan aparatosa. Según las fuentes policiales, la puesta en libertad inmediata se trata de un procedimiento habitual cuando se trata de un delito no muy grave. “No tenía la condición de detenido”, insisten las mismas fuentes policiales. Simplemente, informó a los médicos de que se iba y abandonó el centro hospitalario.












