Una chimenea en Monte Alto y una placa junto a la Torre, los recuerdos del ‘Urquiola’
Mañana se cumplen 50 años del desastre del petrolero, del que apenas quedan algunos vestigios en la ciudad

Los coruñeses que ya peinan bastantes canas seguramente tengan un recuerdo imborrable de aquel desastre del 12 de mayo de 1976, cuando el ‘Urquiola’ ardió a la entrada del puerto. El barco rozó con unas agujas que no aparecían en las cartas náuticas y dejó salir parte de las 107.000 toneladas de combustible que transportaba con destino a la refinería de Petrolíber. Los pies y la toalla llenos de chapapote serían una constante de cualquier día de playa a partir de entonces durante unos cuantos años. En el siniestro, muy espectacular después de tres explosiones que hicieron arder el barco en la bahía, murió el capitán, el coruñés Francisco Rodríguez Castelo, pero el práctico, Benigno Sánchez Lebón, logró salvarse nadando hasta la zona de Canabal, en Oleiros.
Quienes no vivieron el accidente no tienen demasiados elementos cerca, aparte de las hemerotecas y los libros, que recuerden lo que pasó. Seguramente, algunos de ellos vivan en el número 93 de la calle de la Torre, en donde se guarda un curioso vestigio del petrolero: la chimenea. Allí la colocó el dueño del restaurante La Cabaña del Cazador, quien la compró como chatarra unos meses después de que se desguazase lo que quedó del buque. Llega desde el bajo hasta el quinto piso y sigue funcionando, según reveló El Ideal Gallego el pasado agosto.
Otro de los puntos donde se recuerda la tragedia está en el parque escultórico de la Torre. Es una placa, colocada en 2011, cerca de la figura que representa al Hércules Argonauta.
Aunque el texto apenas es legible después de quince años, el hito rinde homenaje a Rodríguez Castelo, a Sánchez Lebón y a Ignacio Arnaiz Fernández, que era jefe de seguridad en la refinería de Petrolíber, así como “a todas las personas que con su valor y profesionalidad evitaron una catástrofe mayor para A Coruña” en aquel 12 de mayo de hace cincuenta años.















