La Sagrada Familia recuperará “el 80% del aparcamiento” tras el fin de las obras de la ronda peatonal
La segunda fase de los trabajos concluirá en otoño: “Le están dando una imagen al barrio muy bonita”

La ronda peatonal, el recorrido de 3,5 kilómetros que unirá A Gaiteira con el Agra do Orzán, estará concluida este próximo otoño, una vez finalicen los trabajos de la segunda fase en la Sagrada Familia. El proyecto comenzó a idearse en 2015, pero no fue hasta 2020 cuando cogió impulso gracias a la política del Gobierno de Inés Rey, centrada en aumentar los espacios públicos para el peatón. A día de hoy solo queda un tramo por ejecutarse, y la previsión municipal es que esté terminado en los meses de otoño, sin fecha exacta todavía.
Los vecinos de la Sagrada Familia conviven con las obras, que son molestas, reconocen, pero darán su fruto. Ya lo experimentaron con la primera fase, ya terminada, la que discurre desde San Jaime hasta Nuestra Señora de la Luz. Tras meses de actuaciones, hoy en día la calle se ha convertido en un punto de encuentro para residentes de la zona. “Le están dando una imagen al barrio muy bonita, la cual no tuvo en muchísimos años. En la primera fase ya florecen los árboles y hay mucha gente paseando, es un empuje hacia algo diferente”, comenta el presidente de la asociación de vecinos, Juan Rodríguez.
Fue después de las navidades cuando la alcaldesa se acercó al barrio para presentar el fin de la primera fase de la ronda peatonal por el barrio, justo antes de iniciarse los trabajos de la segunda fase, que se expande hasta Antonio Carballo. En total, más de 300 metros de longitud que verán transformada su configuración actual por una plataforma única que ampliará los espacios peatonales y reducirá el ancho de la calzada.
Avances
La actuación conlleva la pérdida de espacios de estacionamiento, no obstante, adelanta el presidente de los vecinos, el Ayuntamiento comunicó que, una vez finalizada la ronda peatonal, “se recuperará el ochenta por ciento de los aparcamientos”. Esto se debe al cambio de línea a batería en varias calles del barrio, como Pontedeume o el entorno del parque en el que se encuentra la iglesia de San Rosendo, entre otras. “Hay que dar tiempo y tener paciencia”, comenta Rodríguez.
Hasta ahora, explican fuentes municipales, los trabajos avanzaron en la renovación de canalizaciones en el tramo comprendido entre Nuestra Señora de la Luz y San Isidoro. A su vez, los operarios comenzaron la pavimentación entre Nuestra Señora de la Luz y Cardenal Cisneros. El pasado lunes, de manera paralela, se iniciaron los trabajos de demolición en Antonio Carballo, tanto de aceras como del viejo firme.

En el primer tramo, finalizado durante las fiestas navideñas, se humanizaron 2.200 metros cuadrados. Allí se colocaron 30 nuevos árboles y 438 plantas repartidas en diversas áreas verdes. Se aprovechó la intervención para renovar las luminarias de la calle y, de paso, instalar mobiliario urbano (24 bancos y diez papeleras), además de tableros de ajedrez y maceteros.
La regidora puso como ejemplo de movilidad la ronda peatonal en un evento de la DGT hace tan solo unos días. “Recuperar espazos públicos, devolverllos á cidadanía e encher as rúas de vida permítenos avanzar cara ao noso obxectivo: que as cidades sexan, cada vez, máis humanas e tamén mellor planificadas e ordenadas urbanisticamente baixo esta perspectiva de futuro”, declaró en el salón de actos de la Domus, durante la jornada Peatones y Seguridad Viaria.
Con esta actuación se conectarán los parques de San Diego y el del Observatorio, a través de calles como Alcalde Marchesi, Ramón Cabanillas y, ahora, Sagrada Familia.












