El Oysho Running Club conquista A Coruña desde la plaza de Lugo
Con más de 200 corredores, la mayoría mujeres, esta comunidad -real y virtual- combina deporte, salud y compañerismo

Si pasas por la plaza de Lugo un martes por la tarde y ves a decenas de personas concentradas frente a Oysho, no se trata de unas rebajas anticipadas. Son corredores. La mayoría, mujeres. O mejor dicho, una comunidad que crece al ritmo de las zancadas.
Detrás de esta escena está el Oysho Running Club, una iniciativa impulsada por la marca deportiva de Inditex que nació, de forma simultánea en julio de 2024, en A Coruña, Madrid y Barcelona. Hoy, ese estilo de vida activo que pretenden motivar e inspirar en la sociedad, llega a 25 países –entre ellos, Portugal, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y México- a través de la plataforma Oysho Community.
Además de las quedadas para correr, los usuarios pueden acceder a entrenamientos online a través de la aplicación Oysho Training y a clases de disciplinas como yoga, pilates, barre (fusión de pilates, yoga y ballet) o ciclismo estático, según la oferta de los colaboradores especializados en cada ciudad. En la ciudad herculina suelen ofrecerse diez plazas mensuales por actividad que se reservan desde la propia aplicación.

Asimismo, cada dos meses organizan algún evento especial con el grupo de corredores, que en la ciudad cristal ya supera los 200. El último, por ejemplo, fue llevarlos a entrenar a una pista de atletismo, una experiencia inédita para muchos de ellos.
Una rutina que gana adeptos
Formar parte del club es sencillo: basta con inscribirse en la plataforma, seleccionar la ciudad y consultar la agenda. Los entrenamientos son gratuitos, tienen aproximadamente una hora de duración y parten de la plaza de Lugo los martes a las 19.30 horas -con unos 80 inscritos- y los sábados a las 10.15 horas -cuando la participación alcanza los 140 corredores-.
Cada sesión incluye calentamiento, trabajo técnico y estiramiento, con contenidos que varían entre rodajes, series y ejercicios de movilidad. Toda la información se canaliza a través de un grupo de WhatsApp que mantiene conectada a la comunidad.
Entrenadores cualificados
Al frente están, Ana Iglesias y Martín Espiñeira, licenciados en Ciencias del Deporte. Ella procedente del atletismo, es campeona gallega de 200 metros; él combina el fondo con el triatlón. Ambos diseñan los entrenamientos y guían al grupo por distintos recorridos de la ciudad.
“Cuando hacemos series solemos ir hacia el dique de abrigo, que es una zona más plana y hacemos el calentamiento en los jardines. Para tiradas largas, preferimos el Paseo Marítimo y calentamos en la explanada del Playa Club”, explica Iglesias. En otras ocasiones el grupo se dirige hacia la Torre de Hércules o el Obelisco Millennium, agrega Espiñeira, quien recalca que siempre se respetan las medidas de seguridad para correr por la ciudad.

El club está abierto a personas de entre 18 y 80 años. Aunque en sus inicios predominaban las mujeres, cada vez son más los hombres que se suman. Los niveles se adaptan a todos los perfiles, desde el grupo ‘CaCo’ -para quienes alternan caminar y correr- hasta corredores avanzados que ya compiten en carreras populares.
Cada grupo cuenta con un ‘pacer’ o ‘liebre’ -un corredor avanzado-, encargado de marcar el ritmo. “Es ideal para quien empieza desde cero, porque correr acompañado y con supervisión evita lesiones y frustraciones”, señala Iglesias. Espiñeira añade que “muchos quieren empezar y correr directamente una maratón, pero lo importante es construir una base y progresar sin quemarse, para poder disfrutar de esto toda la vida”.
El objetivo va más allá del rendimiento. “Queremos acercar el deporte a todo el mundo”, explican. Aunque no esconden una meta ambiciosa: ver cada vez más corredores del club en podios de carreras, tanto en A Coruña como en otras ciudades europeas donde la comunidad tiene presencia.
"Más que un club, es una familia"
Vanessa Hervada es uno de los ejemplos más claros del impacto del proyecto. Empezó a correr ya de adulta y, aunque reconoce que al principio “le costó mucho”, pronto encontró motivación en el grupo. De no correr nada -o muy poco- pasó a ser una ‘liebre’. “Cuando me propusieron ser 'pacer' ni me lo pensé. Me encanta la idea de poder ayudar a los demás como hicieron conmigo”, cuenta.
De sus primeros pasos en las carreras populares pasó a situarse entre las mejores de su categoría. El pasado 1 de marzo completó su primera media maratón en A Coruña, logrando un tercer puesto en su categoría. Y más allá de los resultados, destaca el ambiente. “Somos como una familia gigante que se apoya y se anima en todo momento”, dice con emoción.










