La última casa pequeña de A Gaiteira se transforma en un bloque de cinco alturas y hasta 465.000 euros por piso

La Junta de Gobierno local concedió a finales de enero la licencia de construcción para el nuevo bloque de viviendas en el número 52 de A Gaiteira, el último rincón visible del paso del tiempo en esta vía peatonal. A principios de año se aprobó la demolición del pequeño edificio que ocupaba este número, de tan solo un piso y que había sido construido en 1950. Su estado actual no era óptimo, por lo que en su lugar se levantará un edificio de cinco alturas –cuatro pisos y un ático–, con una inversión prevista de 467.000 euros.
La oferta de estas viviendas ya está disponible en Idealista. Los precios oscilan desde los 365.000 euros por el ático, ubicado en el quinto piso, hasta los 465.000 euros de la vivienda ubicada en la primera planta, la de mayor superficie (154 metros cuadrados). Tanto el primer piso como el ático cuentan con terraza, y en el precio de todas las viviendas está incluida la plaza de garaje.
El inmueble consta de pisos de uno y dos dormitorios con distribución “clara de estancias, presencia de espacios exteriores según tipología y soluciones constructivas orientadas al confort térmico y la eficiencia energética”. Así lo definen desde Océano Inmobiliaria.
Desde el punto de vista constructivo, el edificio integra soluciones técnicas actuales: “Sobresale especialmente su sistema de climatización invisible mediante suelo radiante optimizado para bomba de calor y compatible con refrigeración en verano, una solución propia de promociones de gama alta que aporta un confort térmico homogéneo durante todo el año, máxima eficiencia energética y una limpieza estética total al eliminar elementos vistos en la vivienda”, añaden en el anuncio.
Así, la nueva obra, que también cuenta con ascensor adaptado, “representa una forma de entender el lujo desde la calidad constructiva, la tecnología silenciosa, la eficiencia y el bienestar cotidiano, un lujo técnico y arquitectónico más vinculado al confort real, la durabilidad y la excelencia en el detalle que a la ostentación”.
El pasado
En 1950, cuando el edificio fue levantado, A Gaiteira se encontraba en la periferia de la ciudad y, desde luego, no se habían construido los grandes rascacielos que hoy dominan el ‘skyline’ coruñés.
Con un total de 156 metros cuadrados de parcela, según datos del Catastro, el número 52 constaba de una planta, ascensor, trastero y una vivienda. En el bajo del inmueble, junto al portal, un local comercial sin actividad. Así, la nueva construcción, que ya se anuncia para los compradores interesados en instalarse en ella, multiplicará por cinco las estancias del anterior edificio.












