A Coruña renueva un año más su voto a la virgen del Rosario
El arzobispo de Santiago ofició la función en la iglesia de Santo Domingo, como es tradición
Como manda la tradición, la ciudad celebró la función del voto a la Virgen del Rosario. La ceremonia, que agradece su protección durante la invasión inglesa de las tropas de sir Francis Drake en 1589, tuvo lugar en la iglesia de Santo Domingo, en la Ciudad Vieja.
La misa la ofició el arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto. El voto lo realizó el concejal de Educación, Juan Ignacio Borrego, en representación del Consistorio. En ella, Borrego recordó el primer voto, realizado por 18 coruñeses, y “xeración tras xeración foi transmitindo o sentir profundo dunha cidade que sempre se recoñeceu na súa historia”.
Borrego recordó que, durante el ataque de Drake, la ciudad supo unirse para salir adelante, y luego mantuvo la memoria “sempre presente, de María Pita, símbolo de esa forza colectiva, de ese impulso feminino”. Un carácter, aseguró, que no entiende lo individual sin lo colectivo: “A Coruña sempre respondeu mellor cando soubo camiñar xunta”.
En su discurso, hizo una serie de alusiones a las políticas sociales del Ayuntamiento, como la vivienda o la movilidad: “O propio sentido deste voto é que o fagamos desde o agradecemento. Agradecemento dunha cidade que, co paso do tempo, foi crecendo sen perder aquilo recoñecible que, sempre desde a humildade, fainos unha cidade recoñecible é unica”. Momentos antes, la concejala del PP Carmen María No había leído un pasaje de la Biblia, concretamente los Hechos de los Apóstoles 8:25, sobre la predicación de Felipe en Samaria, aunque obviando la parte de Simón el Mago.
Además de gran parte de la Corporación municipal, al templo acudieron varias autoridades autonómicas, como la delegada provincial de la Xunta, Belén do Campo, y militares, además del exalcalde Francisco Vázquez. También se encontraba el diputado Roberto Rodríguez, del PP, y Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria.
Modernidad y tradición
Este equilibrio entre modernidad y tradición fue destacado también por Belén do Campo, que señaló que la función del voto simboliza la identidad de una ciudad que supo crecer manteniendo intactas sus raíces. Según ella, las costumbres explican el carácter y la personalidad de la ciudad a lo largo de los siglos.
Desde la primera función del voto ha llovido mucho. También llovía ayer, pero eso no impidió que docenas de coruñeses participaran en una de las tradiciones más antiguas de la ciudad.


