La sorprendente historia de las farolas retiradas en Los Cantones: parecían antiguas, pero solo eran vintage
Las luminarias que se están retirando para que su lugar lo ocupen las modernas LED tienen aspecto antiguo, pero son un espejismo: son del siglo XX, pero de su final

Todo cambio en la arquitectura o el diseño urbano conlleva sus opiniones. Hay a quiénes les gustan y quiénes apuestan por ser conservadores, los amantes de lo antiguo y los renovadores. En A Coruña también ocurre y el nuevo debate tiene a las farolas de los Cantones como protagonistas.
Una buena parte de los vecinos no ven de buen grado el cambio de estas luminarias, que consideran históricas. Sin embargo, más allá de una cuestión de gustos, lo que es cierto es que estas farolas no son tan ‘viejas’ como pudieran parecer. Las farolas que se están retirando en los Cantones coruñeses para que su lugar lo ocupen las modernas LED tienen aspecto antiguo, tanto por los materiales utilizados como, sobre todo, por sus formas, al más puro estilo del modernismo que tanto pujó por la forja como parte fundamental de su arquitectura. Sin embargo, son un espejismo. Efectivamente, son del siglo XX, pero no de principios, sino del final, concretamente, de 1999.
Última gran reforma
Las luminarias se instalaron durante la última gran reforma de los Cantones, en 1999, en la que se renovó el pavimento, se ampliaron las aceras y se absorbió el islote del Obelisco para crear un pequeño jardín a su alrededor. Se generaba así el primer paso para la peatonalización que poco a poco se ha ido llevado a cabo en esta zona y que con la rehabilitación que está ejecutando ahora mismo el Ayuntamiento que dirige Inés Rey ha hecho ganar todavía más espacio para los viandantes.
Precisamente la alcaldesa confirmaba este viernes en ‘Cita en María Pita’ que las farolas que se quitan para instalar “nuevas lumínicamente más potentes y energéticamente más eficientes” non son históricas, “son retro”. “Es un mobiliario diseñado al modo histórico, pero no son antiguas, son del 99. Iluminan muy poco y cada vez que se estropean son 5.000 o 6.000 euros por farola”, explicaba la regidora. Es decir, que no son antiguas, son vintage.
Lo que se hizo cuando se abordó la reforma de 1999 fue eliminar del panorama las típicas farolas grises metálicas con cabeza ovalada que se extendieron en los años 70 y 80 por toda Galicia. Se podían encontrar en las plazas más céntricas de cada pueblo, pero también en carreteras y autopistas. Así, cuando se llevó a cabo la reforma se apostó por rememorar el pasado arquitectónico de A Coruña situando en los Cantones unas luminarias semejantes a las que se pudo ver desde los años 20 hasta, más o menos, mediado el siglo.
¿Cómo serán las nuevas?
Más allá de si las farolas coruñesas son realmente viejas o de imitación, muchos vecinos lo que muestran es su desacuerdo con el cambio estético: de una farola estilo forjado negra y con corona a un alumbrado público más minimalista y moderno, con las luces LED como protagonistas.
Su base es de hormigón, pero tras la instalación se revestirán de piedra -ya que con el párking debajo no se pueden hacer cimentaciones, y esas pieza garantiza la estabilidad- mientras que las antiguas irán diciendo adiós a los Cantones, donde también se instalarán otros elementos de iluminación para complementar a las farolas.
Durante estos días el cambio estético es incluso más obvio en la zona, ya que no se han quitado las farolas ‘estilo antiguo’, que conviven en en el Cantón Grande con las recién llegadas, mucho más altas y estilizadas pero, quizá, para muchos, con menos encanto vintage.














