La retirada de la duna de Riazor avanza a gran ritmo
Los bañistas ya aprovechan las zonas lisas para asentar sus toallas y tomar el sol

Con la llegada de la primavera, y del buen tiempo la gente ya empieza a frecuentar las playas. Aprovecha los progresos en la retirada de la duna en la playa de Riazor para ponerse al sol en las partes ya lisas. Los arenales de la zona, entre ellas el del Orzán y el del Matadero, están teniendo mucha afluencia en los últimos días.
Dos bulldozer y una retroexcavadora son las máquinas encargadas de volver a distribuir los miles de metros cúbicos de arena dispuestos de manera estratégica para evitar que la fuerza del mar causase estragos durante el mal tiempo.
La duna artificial de unos 360 metros, tuvo que ser reconstruida el pasado mes de enero debido al mal tiempo, rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora y olas que superaron los nueve metros de altura. Los trabajos de retirada comenzaron el pasado lunes y avanzan a buena velocidad para prepararse para el verano.

La duna de Riazor se levantó por primera vez en el año 1995 como respuesta a un fuerte temporal que derribó la antigua balaustrada del Paseo Marítimo a su paso por este arenal.
Además de desmontar esta barrera de protección, el dispositivo municipal aprovechará para acondicionar las playas urbanas de la ciudad. Entre las tareas previstas se encuentran el desenterramiento y limpieza de duchas y lavapiés, la revisión de su funcionamiento, así como la instalación de los puestos de socorrismo y de educación ambiental.













