
Todavía faltan algo más de tres meses, pero los preparativos para las fiestas de agosto ya se dejan ver. Entre ellos los de la Batalla Naval, que volverá a copar las miradas de los coruñeses y turistas que se darán cita ese mes en la ciudad.
El Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE) sacó esta semana a licitación el contrato para hacerse cargo de la pirotecnia de la Batalla Naval, que este año se celebrará el viernes 14 de agosto, media hora antes de la medianoche.
El espectáculo representa el enfrentamiento bélico entre Isabel II de Inglaterra y Felipe II en las costas coruñesas en mayo de 1589, durante el asedio del pirata Drake del que la ciudad salió victoriosa. El espectáculo suele reunir a decenas de miles de personas en la bahía herculina. El año pasado, sin ir más lejos, se estimó en cerca de 100.000 los asistentes.
Entre las condiciones para otorgar el contrato, el IMCE establece que el show pirotécnico deberá durar, como mínimo, 20 minutos, tiempo al que habrá que añadir el necesario para los estruendos de aviso de inicio y fin del espectáculo. Para cubrir todo este tiempo se utilizarán, como mínimo, 650 kilos de material pirotécnico: 550 kilos para los disparos desde el entorno de Las Esclavas y los otros 100 que se dispararán desde la Finca de los Mariño. Todo este material se dividirá en 3.800 unidades pirotécnicas a disparar: 2.400 desde el flanco de Riazor y las restantes desde el de Matadero.
El contrato, cuyo presupuesto se estima en 57.851 euros, dispone también que "el diseño de espectáculo tendrá que ser novedoso", teniendo en cuenta las referencias históricas a las que debe aludir y desarrollándose en el entorno indicado, en la bahía coruñesa.
Cabe destacar que el año pasado, la empresa ourensana encargada del espectáculo, Pirotecnia Xaraiva, dispuso en su despliegue una suerte de novedad. Y es que la Batalla Naval de 2025 recuperó los fuegos acuáticos trece años después de la última ocasión que se usaron por última vez para este espectáculo. Fue, además, un show creado exclusivamente para la ocasión y que no se repitió en ningún otro lugar. "Fue especial dada la importancia de A Coruña y la exigencia fue máxima", explicaban fuentes de la empresa.














