Reubicaciones y retrasos protagonizan una nueva jornada de caos en la estación de tren de A Coruña
Varios servicios con origen Vigo acumularon demoras de más de una hora

Reubicaciones puntuales y grandes retrasos han vuelto a ser protagonistas durante la mañana de este miércoles en la estación de tren de A Coruña. En este caso, los problemas fueron generados por los primeros trenes del día que recorren el Eje Atlántico. En concreto en varios servicios de la serie 121 con origen Vigo Urzaiz (09072 y 09082), que llegaron a la urbe herculina con más de una hora de retraso.
Precisamente en una de esas frecuencias madrugadoras, la situación obligó a reorganizar a parte de los viajeros que esperaban en Santiago de Compostela para continuar el trayecto hacia la estación provisional coruñesa. De esta forma, Renfe facilitó un transporte alternativo por carretera para garantizar la llegada de los viajeros. Algunos de estos viajeros, que aguardaban en Santiago, ni siquiera fueron informados con antelación de la problemática, lo que hubiera llevado a pensar alternativas.
No obstante, no solo las conexiones con Vigo fueron las afectadas durante la jornada de este miércoles. También varios convoyes procedentes de Ourense (09090 y 09480), así como procedentes de Monforte de Lemos -que registró 20 minutos de retraso- y Madrid-Chamartín. Ya durante la tarde, la tónica siguió, aunque con retrasos leves de apenas cinco o diez minutos, que bien podrían haber sido provocados por las Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV), que el Adif mantiene más de 60 en toda la comunidad gallega.
Falta de material rodante
En este sentido, no solo son las demoras y las supresiones lo que preocupa a los pasajeros. Las críticas también apuntan a la opacidad informativa. Los usuarios denuncian que, en numerosas ocasiones, la comunicación por parte de la operadora es “tardía, confusa o directamente inexistente”, dejando a los viajeros en situaciones de incertidumbre y desamparo: “Se está condenando a Galicia a un servicio ferroviario de segunda”, comentan en este sentido los usuarios habituales del tren.
Un aspecto que evidencia la necesidad de disponer de más material rodante en las líneas que conectan la ciudad con otros puntos de Galicia. Más todavía si debido a las pintadas, a algunos de los convoyes actuales tienen que llevarlos a taller para realizar las complicadas y costosas tareas de limpieza.











