La estatua de los hermanos de la Lejía ya tiene ubicación: costará 8.000 euros instalarla en el parque Carlos Casares
La Xunta ha dado el visto bueno al emplazamiento de la escultura, donada a la ciudad hace seis años, en dicha zona verde

Ya se sabe el lugar en el que se emplazará la estatua de los hermanos de la Lejía: adornará el parque Carlos Casares, en Monte Alto, frente a la Torre de Hércules y junto a la antigua prisión provincial. El Ayuntamiento optó finalmente por esta ubicación, que ya ha sido aprobada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta.
"O punto seleccionado para a instalación da escultura atópase no límite da zona de protección da Torre de Hércules, preto do fronte que remata a cidade construída. Nesta posición, a instalación da escultura non terá repercusións negativas no contorno", determinó la citada institución en una reunión celebrada a finales del pasado año.
El monumento, de doce metros de altura y elaborado en bronce, está dedicado a cuatro hermanos represaliados tras el golpe de estado de 1936. Tres fueron fusilados en el Campo da Rata, que se encuentra no muy lejos, pero el cuarto pudo huir. Ahora, todos volverán a estar juntos simbólicamente, uno encima de otro, formando una torre humana y el último sosteniendo sobre su cabeza una bóveda celeste. La pieza es obra del escultor Ramón Conde.
Esta fue donada en 2020 por la hija del hermano superviviente, Pepín, que huyó a Argentina, pero hasta ahora el Ayuntamiento no había decidido su ubicación. En principio se había pensado instalarla más cerca del Campo da Rata, pero el Gobierno local alegó problemas técnicos. En los últimos tiempos, ha estado cogiendo polvo en un depósito. Ahora, un contrato de 8.000 euros que ha salido a licitación permitirá instalarla en el citado parque, puesto que esa cantidad será destinada a un bastidor octogonal de dos metros de altura cuyo proyecto ha sido realizado por el ingeniero técnico industrial Jesús Manuel Zamorano Martín. Es decir, entre la base y la estatua, la altura del conjunto es de catorce metros.
En realidad, los hermanos Lejía eran ocho. Naturales de Ribadeo, cuatro de ellos se instalaron en A Coruña: Pepín, Bebel (quien jugó en el Deportivo), France y Jaurés. Destacados socialistas, lucharon contra los sublevados. Poco después, Bebel y France serían juzgados sumariamente y fusilados en 1936. Jaurés, que era menor de edad en el momento de los hechos, fue encarcelado en principio, pero en 1937 su cadáver apareció en el Campo da Rata: el régimen dijo que se había intentado escapar durante un traslado. Pepín escapó y continuó su vida en Argentina, como otros tantos exiliados.
Su historia fue rescatada durante el mandato de Francisco Vázquez, cuando se les rindió homenaje poniendo su nombre una calle aledaña al parque de Carlos Casares, a escasos metros de donde se instalará la estatua.










