El Ayuntamiento herculino propone que la tasa turística financie las rutas en los aeropuertos gallegos
De las tres ciudades, dos ya cobran esta carga y Vigo comenzará a hacerlo en octubre de este año

En el encuentro del Grupo de Trabajo de Conectividad Aérea de Galicia, celebrado ayer por la tarde en Santiago, A Coruña ha planteado la idea de que la tasa turística sirva para financiar rutas de los aeropuertos gallegos. La propuesta, que ha sido bien acogida por la Xunta, parte del hecho de que, por ley, dicha tasa ha de destinarse a la promoción turística, y la conectividad aérea lógicamente entra en ese ámbito.
En cierto modo, argumentaron desde el Gobierno local coruñés, se está legitimando la tarifa si se le da ese uso. Los beneficios de las rutas son evidentes no solo para el que las usa sino también para los coruñeses y las empresas de la ciudad, que también se benefician de su existencia.
Castro lamenta que la descoordinación les impidiera llevar una estrategia conjunta a las jornadas de Reus
Santiago y A Coruña son las dos ciudades que ya cobran la tasa turística a sus visitantes. Vigo, que la aprobó el pasado mes, la empezará a aplicar en torno a octubre, según anuncio su alcalde, y la tarifa será más barata que en los casos compostelano y herculino.
No obstante, los Ayuntamientos de A Coruña, Santiago y Vigo aprovecharon la ocasión para, una vez más, reclamar más presupuesto a la Xunta para la implantación de rutas en sus respectivos aeropuertos. Cabe recordar que el Gobierno gallego planteó un apoyo económico de 100.000 euros por destino, con una máximo de dos, es decir, la ayuda máxima es de 200.000 euros, lo que los Ayuntamientos consideran claramente insuficiente.
Por su parte, la alcaldesa, Inés Rey, aseguró que se han hecho avances en conseguir nuevas líneas para Alvedro, pero que todavía es pronto para darlos a conocer. Horas antes de que tuviera lugar la reunión, Castro había comentado que lo previsto había sido celebrarla antes: “Non foi posible antes da xornada de conectividade de Reus para levar unha postura consensuada”. Eso significa que cada aeropuerto fue por su propia cuenta, cerrando sus propios acuerdos con las aerolíneas sobre las que Castro expresó su esperanza de que en las próximas semanas se puedan comunicar al público.
“O que se trataba era de preguntarnos o que se ten traballado tanto na Coruña, como en Santiago e Vigo”, insistió, al mismo tiempo que lamentaba lo poco operativo que fue haber tenido que ir a Reus, donde se celebró una jornada muy intensa con muchas compañías, sin haber pactado entre los tres aeródromos gallegos una estrategia conjunta: “A coordinación é un termo que se repite, pero non o acabamos de acadar”.











