La empresa tecnológica Altia identifica la “gestión ineficaz” de su personal como “riesgo crítico” a evitar
La empresa explica en su informe del ejercicio de 2025 que ha priorizado “la inversión en políticas de talento”

El informe anual correspondiente al ejercicio de 2025 de la empresa tecnológica Altia, fundada en A Coruña y con sede en Oleiros, ofrece unas claves sobre los riesgos que considera que pueden afectar de forma notable a su negocio en el futuro. A juicio de la dirección de la empresa, la gestión de la plantilla es clave.
Este documento recoge que “la demanda creciente de perfiles tecnológicos altamente cualificados en todos los sectores económicos” representa “un riesgo crítico” para la compañía, cuyo “principal activo” reside “en la cualificación técnica y profesional de las personas” que conforman sus equipos.
“Una gestión ineficaz del talento, que abarque aspectos como la captación, retención, políticas retributivas, desconexión digital, planes de carrera y beneficios sociales, podría comprometer la disponibilidad de los profesionales adecuados para la consecución de los objetivos estratégicos”, advierte la compañía.
Ante esta situación, el informe indica que Altia ha priorizado “la inversión en políticas de talento”, asumiendo incluso “una potencial reducción de márgenes a corto plazo” para asegurar “la retención y el desarrollo de su capital humano” dentro de la empresa.
Más peligros
La ciberseguridad es otro peligro que Altia identifica. “Como entidad cuya actividad central se fundamenta en la tecnología, el grupo está expuesto a un riesgo elevado de incidentes de ciberseguridad y ataques cibernéticos. La creciente sofisticación y frecuencia de estas amenazas, exacerbadas por el contexto geopolítico global, demandan la implementación de políticas de ciberseguridad robustas y proactivas”, afirma.
Otra amenaza identificada es el entorno regulatorio global, que está “en constante evolución” y cada vez es más “exigente”. Esto impone a las organizaciones “la necesidad de una mayor y mejor transparencia y una gestión rigurosa del cumplimiento normativo”, según afirma Altia.
Los desafíos relacionados con adquisiciones e integraciones aparecen incluidos en el informe anual. “Este proceso conlleva riesgos inherentes que trascienden la mera selección y ejecución de la transacción. El principal desafío reside en la capacidad de realizar un proceso de integración eficiente y oportuno, que maximice las sinergias y el valor de la entidad adquirida, evitando que la operación se limite a una yuxtaposición de activos y cifras”, destaca.
El informe de 2025 también incorpora las previsiones de futuro que maneja la compañía presidida por Tino Fernández. “En el actual entorno de incertidumbre económica, acelerado en estos primeros meses de 2026 con los conflictos en Venezuela e Irán, el grupo Altia actúa con prudencia en inversiones y nuevos negocios, sin dejar de explorar oportunidades atractivas que se alineen con sus intereses”, indica.
Además, este documento asegura que “el objetivo primordial” sigue siendo consolidar “la imagen de marca en el sector” y lograr “un crecimiento ordenado y sostenible” que permita abordar “más proyectos y de mayor envergadura”.










