
Tres meses después de cerrar sus puertas, el Caffeto tiene una nueva vida. Reabre con el mismo nombre y mantiene las tapas y raciones, así como un menú especial para trabajadores a precio accesible. “Lo haremos extensible a todo el mundo”, anunciaba el nuevo propietario. El lavado de cara es evidente, aunque el espacio sigue siendo amplio, con unos 300 metros cuadrados, y muy reconocible. Además, otra de sus grandes apuestas es la de establecimiento futbolero con pantallas de gran tamaño para no perderse un detalle.
La nueva apuesta de César López, el Caffeto, abrió sus puertas por primera vez en la calle Posse. El local, que espera convertirse en uno de los espacios preferidos de vecinos y viandantes, inauguró a lo grande su nueva etapa. “Como mínimo, vinieron 200 personas”, expuso el dueño, abrumado por el “ambientazo” del primer día.










