Los polígonos privados crean espacio público en San Amaro y Visma
Esta semana se han abierto nuevas vías con el avance de las urbanizaciones en zonas hasta ahora abandonadas

Cuando se piensa en las nuevas promociones que aparecen aquí y allá por la ciudad, la atención la centran los nuevos bloques de cemento, cristal y ladrillo. Pero no está de más tener en cuenta que, cuando se levanta un edificio sobre un descampado, no solamente significa nuevas viviendas, sino espacios públicos que pueden disfrutar todos los ciudadanos. Lugares que durante años fueron simples descampados donde se acumulaba la maleza y la basura se convierten, por obra y gracia del ordenamiento jurídico, en nuevas zonas verdes para toda la ciudadanía. Un ejemplo de ello es San Pedro de Visma, y otro es Fuente Álamo.
El concejal de Urbanismo, Francisco Díaz Gallego, calificó en las redes sociales (es un activo internauta) el cambio en Fuente Álamo de “radical”. Esta zona de Monte Alto, ubicada junto a al cementerio de San Amaro, ha sufrido un cambio importante después de eliminar los callejones sin salida y convertirlos en calles que dan al Paseo Marítimo. Incluso Adormideras ha conseguido una nueva zona verde, un mirador sobre la playa junto al Club del Mar. “La zona se encontraba en muy mal estado. Ahora se remataron al fin los viales de la zona y se ganan nuevas zonas libres y de ocio”, apuntó Díaz Gallego.
No solo eso, sino que también se han ganado plazas de aparcamiento, lo que no deja de ser un alivio en un barrio como Monte Alto, donde el estacionamiento es muy escaso. Pero no se trata de una excepción, sino de una regla. Como señala el secretario general de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Provincia (Aproinco), Juan José Yáñez, que explica que todos los sectores de suelo urbanizable, como se llama a las grandes bolsas con las que crece la ciudad, deben tener un espacio reservado para equipamientos públicos, incluso aunque la propiedad sea privada.
CIFRAS
15.781 metros cuadrados abarca el polígono de Fuente Álamo, ubicado entre el Paseo Marítimo, la residencia Torrente Ballester y el cementerio de San Amaro
3.120 metros cuadrados de superficie asfaltada se han abierto en la zona del ágora, donde llevaban años esperando por la urbanización
81 plazas de aparcamiento se han ganado en torno al centro cultural Ágora además de 300 metros cuadrados de caminos peatonales
Zonas verdes
En efecto. El ciudadano que se entera de que se ha inaugurado una zona verde o un centro cívico rara vez se plantea de dónde ha salido el suelo. Da por sentado que era de propiedad pública o que el Ayuntamiento lo había adquirido, pero lo cierto es que, en muchas ocasiones, los propietarios de un ámbito urbanístico, reunidos en lo que se conoce como junta de compensación, ceden el terreno al Gobierno local.
Fue así como se construyó el parque de Oza, en O Castrillón, o el de Adolfo Suárez, en San Pedro de Visma. Años antes de que comenzaran a edificarse las viviendas, los propietarios cedieron el suelo (el 10%, por ley). Y tienen que asumir a su costa la construcción de las calles y todos los servicios (electricidad, canalizaciones, mobiliario urbano) antes de cedérselo al Ayuntamiento. De esta manera, se va cumpliendo sobre el terreno el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) con el objetivo de que la ciudad se desarrolle de forma equilibrada.
Otras veces, estos equipamientos no llegan a concretarse. Yáñez recuerda el ejemplo de Xuxán, cuando todavía se denominaba Parque Ofimático. El proyecto incluía construir una pasarela que salvara Alfonso Molina y permitiera un fácil acceso al campus de Elviña, pero se reveló innecesario. Yáñez explica que existen sistemas locales, por ejemplo, una pequeña plaza, y sistemas generales, pensados para toda la ciudad. “Quien compra un piso en un nuevo desarrollo no es consciente de que, en realidad, está comprando una pequeñísima parte de la ciudad”, apunta el representante de los promotores.
Todos estos nuevos barrios, apunta, sirven para ir colmatando la ciudad, cubriendo esos huecos que son los descampados, aunque no sin polémicas, como ocurre en el Parque de Oza (que irá a juicio por su edificabilidad) o el de Percebeiras, rechazado en pleno por el mismo motivo. Otros, en cambio, avanzan.
El Ayuntamiento ha anunciado que, a través del proyecto de urbanización de Visma, se han obtenido 81 nuevas plazas de estacionamiento en torno al Ágora, gracias a una nueva redistribución. También se han abierto 800 metros cuadrados de recorrido con aceras en el carril opuesto al centro. Se trata de que todos los elementos se encuentren integrados. “A boa planificación é iso”, apunta el portavoz del Gobierno local, José Manuel Lage.










