La ‘novia del Joker’ en A Coruña: su víctima favorita lo ha llevado a los tribunales y no al altar
Mónica Freire ha perdido la cuenta del número de veces en las que el famoso ladrón de farmacias se ha llevado algo de su establecimiento

Cualquier malvado que se precie en la historia del cine ha tenido obsesión con algún personaje o lugar del relato. En el caso del ‘Joker’, el conocido y multirreincidente ladrón de farmacias, puede decirse que su lugar favorito de A Coruña es la farmacia Labañou, donde trabaja la que seguramente sea, además, su boticaria favorita: Mónica Freire.
Lo cierto es que empleada y amigo de lo ajeno se ven más que algunas parejas. Ella hasta ha perdido la cuenta. “Durante un año, por lo menos dos o tres veces a la semana viene por aquí”, indica. Tampoco sabría estimar el monto total de sus fechorías, ni tampoco el volumen de la reincidencia. “Empiezo a pensar que le gusto”, bromea Freire, que incluso ha llevado a su quebradero de cabeza a los tribunales hasta en tres ocasiones. “Nunca se ha presentado y nos dicen que no han podido localizarlo, porque no tiene un domicilio fijo”, explica. “Para mí, hay que cambiar las normas, porque denuncias y a esta gente no le pasa nada”, añade.
Consecuencias
Fuentes policiales estiman que, aunque parezca que no, sí que las acciones del Joker, como ellos mismos lo han bautizado, tienen consecuencias. Sin ir más lejos, El Ideal Gallego ya informó de su detención el pasado mes de enero. No obstante, la sensación de impunidad entre sus víctimas es tal que han activado un chat de farmacias de A Coruña para tenerlo localizado en todo momento. Cuando notifican su presencia en una de ellas, el resto más o menos interpreta la ruta y si les tocará a ellos.
También resulta sorprendente para las víctimas el modus operandi y sus objetivos dentro de las farmacias. Intenta no pasar de los 400 euros, porque sabe que ahí se encuentra la barrera entre el delito y la falta, multirreincidencia aparte. Sin embargo, para Mónica Freire, de la Farmacia Labañou, el objetivo está tan claro que incluso vacía los estantes en previsión de sus fechorías. “Creemos que hay alguien que le pide expresamente unos ciertos productos de dermofarmacia, así que muchas veces, como ya sabemos a qué marca va a ir, dejamos todo vacío y él empieza a revolver”, confiesa la trabajadora del establecimiento. “Directamente, cuando lo veo, le digo: ‘Pero, ¿qué haces?’. Normalmente me dice que está buscando cremas antiarrugas”, asevera Freire.
A pesar de que el pasado mes de enero fue detenido, entre sus visitas más habituales existe cierta sensación de que tiene impunidad
La farmacéutica, quien sin darse cuenta se refiere a la principal amenaza de su negocio como “Gonzalo”, confía en que el rostro del villano más conocido como Joker acabe por resultar tan conocido que todos lo identifiquen. O que, de una vez por todas, en perderlo de vista y no tener que esperar, simplemente, al ‘cuándo aparecerá’ en la Farmacia Labañou.











