A Coruña pone fin a la huelga médica semanal con miles de citas e intervenciones canceladas
Cae el seguimiento en los centros de salud del área sanitaria mientras en los hospitales supera el 26%

La semana de huelga médica de abril termina con un seguimiento del 25% de media en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), donde este jueves se concentraron varios sanitarios convocados por O'Mega, y miles de consultas, pruebas y operaciones canceladas en el área sanitaria.
Según los datos difundidos por la Consellería de Sanidade este jueves, en el área sanitaria de A Coruña y Cee, el paro en las jornadas del lunes, martes y miércoles (27, 28 y 29 de abril) supuso la anulación de 3.348 actos médicos. En concreto, se anularon 67 cirugías, 2.569 consultas hospitalarias, 380 consultas de atención primaria y 332 pruebas (excluidas las de laboratorio). Desde el inicio de las convocatorias de huelgas contra el Estatuto Marco, en el mes de diciembre, en Galicia se suspendieron en total 200.537 actos médicos.
El seguimiento en Atención Primaria vuelve así a a caer frente al 1,37% registrado el miércoles y se sitúa notoriamente por debajo de la media gallega de este jueves, 2,75%.
Alto impacto
Más allá de los porcentajes, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha insistido este jueves en que son unas 250 cirugías suspendidas cada día de huelga, entre unas 5.000 y 6.000 consultas de atención especializada en el hospital, 3.500 consultas en centros de salud, y entre 600 y 700 pruebas complementarias.
En lo que respecta a A Coruña, solo en las dos primeras jornadas se vieron afectados más de 2.000 actos médicos: 49 cirugías, 1.650 consultas hospitalarias, 70 de Atención Primaria e 200 pruebas, excluídas las de laboratorio.
"El impacto es realmente importante porque, insisto, detrás de cada acto de asistencia, hay un paciente que está esperando para ser atendido", lamentó el conselleiro.
El Sergas mantuvo este miércoles una reunión con O'Mega, el sindicato convocante en Galicia, para acercar posturas mientras las negociaciones estatales están encalladas entre reproches mutuos.










