'¡Qué verde es mi playa (de A Coruña)!'
La vegetación toma los muros de los arenales mientras las algas proliferan en las rocas, creando un paisaje poco usual
'¡Qué verde era mi valle!' es uno de los grandes clásicos del cine. Dirigida por John Ford narraba los días de infancia de una familia en los valles, por supuesto verdes, del sur de Gales. Una oda a la nostalgia que estos días casi se puede aplicar también a la ciudad de A Coruña. Y es que el color verde está tomando zonas inusitadas. Incluso las playas.
Vecinos y turistas son testigos cada día de cómo la vegetación se está haciendo hueco en los muros de playas como el Matadero y el Orzán, donde el verde se impone al gris del hormigón.
Como si fuera un jardín vertical o las típicas macetas colgantes de los patios andaluces, el verde toma los muros de los arenales dejando una imagen curiosa y poco habitual. Tras un invierno muy lluvioso, las plantas están floreciendo en la ciudad con fuerza, transformando espacios normalmente grises en nuevas 'zonas verdes'.
Por si fuera poco, el mar se une a la fiesta creando en las rocas de las playas coruñesas otro espacio con tonos verdosos. Las algas proliferan en la superficie rocosa vistiendo las piedras con un 'traje' vegetal que compone una imagen que contrasta con el mar y la arena coruñesa.



