
Hace 25 años, una batalla ‘campal’ sorprendía a los vecinos de la ciudad, tras el enfrentamiento dialéctico entre las floristerías cercanas a los cementerios y los vendedores de puestos ambulantes. Los primeros acusaban a los segundos de robarles a los clientes por vender más baratos sus ramos, mientras que los otros se defendían alegando que siempre habían estado allí. Hace 50 años, los efectos de un devastador incendio en Juana de Vega se seguían notando en la ciudad, y este diario informaba en profundidad de la precaria situación de los bomberos en la ciudad, con apenas 20 trabajadores. Hace 100 años, una curiosa visita al alcalde por parte de una tuna académica portuguesa destacaba en la información local.

Hace 25 años | Batalla por las flores de San Amaro entre tiendas y vendedores ambulantes
Vender flores en las cercanías de un cementerio es un manjar apetitoso al que resulta difícil resistirse. Por gracia divina, siempre hay clientes y las ventas están casi aseguradas. Pero el privilegio está reservado para unos pocos que, o bien venden a las puertas del lugar, o abren negocios en las calles próximas. La competencia es feroz. Los dueños de las floristerías que se encuentran alrededor del cementerio de San Amaro protestan por la presencia de vendedores ambulantes en el lugar, ya que se llevan a sus clientes al vender más barato los ramos. No entienden cómo estando prohibida esta práctica en la ciudad, el Ayuntamiento les concede licencias. “Si está prohibida, no entiendo por qué siguen aquí”, explica uno de los comerciantes. La razón es que estos vendedores ambulantes tienen la licencia oportuna. “Nosotros pagamos y tenemos una licencia municipal, porque además tenemos puestos de flores en los mercados”, explica el “propietario” de un puesto de San Amaro. Los que venden en la calle se defienden de las críticas afirmando que tienen todos los permisos en regla. Muchos tienen puestos en otros cementerios del área coruñesa y nunca han tenido problemas. Algunos venden flores a las puertas de San Amaro desde hace treinta y cinco años. Los coruñeses compran cada fin de semana sus ramos ajenos a la polémica.

Hace 50 años | Veinte bomberos para toda la ciudad
El asunto del día es, sin duda, el incendio de la calle Juana de Vega, o para ser más exactos, la dotación del servicio contra incendios de la ciudad. La evidencia se mostró palpable, y cuantos tuvieron oportunidad de presenciar el incendio, en la noche del miércoles, se daban cuenta de los escasos medios del servicio. El capataz de los bomberos, el popular señor Paz, ha cumplido los cuarenta y cinco años de servicio. Él está al pie del cañón, manda a veinte hombres, que este es el total de bomberos en La Coruña. Veinte hombres que se distribuyen a lo largo del día y de la noche en retenes de cuatro o cinco bomberos. La media de edad será de unos cuarenta años. El señor Paz nos dice que todo marcha bien, que otra vez se ha salvado un incendio sin que se produjeran víctimas. ¿Hasta cuándo nos va a durar esta suerte?, nos preguntamos nosotros.

Hace 100 años | La Tuna académica de Coimbra visita al alcalde
Visitaron ayer de nuevo al alcalde los escolares portugueses de la gloriosa Universidad de Coimbra, don Emilio Augusto Da Costa Leite y don Joaquín A. López Torres, representantes de la Tuna académica que se propone visitar esta ciudad los primeros días de mayo próximo. Acompañólos el cónsul de su país en La Coruña. Se cambiaron impresiones para organizar debidamente los actos que han de celebrarse con motivo de la simpática excursión que se anuncia y entregaron al señor Casás una cariñosa carta de presentación y saludo que le envió el cultísimo profesor de aquella Universidad doctor Luciano Pereiro Da Silva, que hace tiempo mantiene relaciones de afecto con el alcalde. Los estudiantes lusitanos prosiguieron ayer con su viaje para Lugo y otras ciudades gallegas y en todas sus visitas han recibido una efusiva acogida.








