El ganador del premio Fernando Arenas Quintela: “No es un libro de Moncho Borrajo, es de Ramón Borrajo”

“La literatura también es poesía”, asegura el flamante ganador del premio Fernando Arenas Quintela de literatura y ensayo. No es otro que Moncho Borrajo, que con ‘A lúa din que non chora’ ha ganado la edición de este año, aunque aclara entre risas: “No es un libro de risas, no es un libro del Moncho Borrajo cómico, es un libro de Ramón Borrajo, que quieras que no, es un matiz”.
“Creo que va a sorprender mucho, porque todos esperan al Moncho regueifeiro cachondo, político... se van a encontrar con un gallego con un sentimiento muy enraizado en Rosalía, Celso Emilio, Martín Códax... dicen que la poesía no vende, pero creo que forma parte de la historia de los gallegos”, asegura Borrajo nada más conocer que ha sido premiado.
Lo cuenta desde Tenerife, su residencia, ya que no estaba en A Coruña porque no pensaba ganarlo. “No me lo esperaba, la gente se cree que como eres famoso ya no haces otra cosa, pero yo pinto, escribo...”, cuenta el también humorista, que ha creado una veintena de ilustraciones para este libro, que presentó al premio en el último día de plazo, tal y como reconoce sin aguantar la risa.

“Es una obra escrita en gallego”, detalla. “Es como si escribiera mis memorias, pero de sentimientos, no hay datos, no hay fechas, no hay nombres...”, añade Borrajo sobre la obra ganadora, que ha dividido en tres partes: ‘Ventos de soidade’, ‘Anacos’ y ‘A lúa din que non chora’. Se trata de un libro que aborda las soledades de Borrajo, pero también sus amores, frustraciones y alegrías, todo ello aderezado con un pequeño toque reivindicativo: “Me parece muy importante recordarle a los gallegos que vivís en Galicia, que los que vivimos fuera somos gallegos también, que hablamos y pensamos en gallego, que también nos sentimos gallegos”.
La gente se cree que como eres famoso ya no haces otra cosa, pero yo pinto, escribo...
La parte del amor, apunta, se basa en las sutilezas, explica. “Soy una persona homosexual y mi lucha la he llevado con toda la dignidad que he podido”, apunta Borrajo, antes de añadir: “Intento que no sea una cosa evidentísima, porque no se habla de sexo, quería que fuese elegante, nunca he querido que ese contexto sexual fuese algo evidente”, dice haciendo alusión a otros libros anteriores de su autoría.
El libro estaba escrito, pero no había podido editarlo. “No es fácil”, asegura. Así que en una de sus visitas a A Coruña, le invitaron a presentarse al premio. Pero él no se decidió hasta que estaba a punto de sonar la bocina. “No le quería robar el premio a nadie”, reconoce. Ahora, ya reconocido con el galardón, que todavía no ha podido recoger, espera poder acudir a firmar sus libros a las ferias literarias del verano gallego.










