Los raíles más peligrosos del Paseo Marítimo continúan sin retirarse
El Ayuntamiento optó por colocar planchas de plástico en algunos tramos sin soterrar durante O Gran Camiño

Desde que en 2011 decidió ponerse fin a los 14 años en los que el tranvía operó en A Coruña, los raíles, todavía presentes en parte del Paseo Marítimo de la ciudad, han pasado de ser un simple recuerdo a convertirse en una molestia. Sobre todo para los vehículos que, normalmente en jornadas lluviosas, tratan de esquivarlos como si un campo de minas se tratase para evitar un accidente innecesario. Uno de los tramos que más accidentalidad registra al tratarse de la única zona actual en la que resulta imposible evitar pasar por encima de ellos es el cruce de Curros Enríquez con el Paseo Marítimo. Un tramo muy peligroso en el que los raíles del tranvía continúan sin retirarse.
Y es que, después de que en los últimos meses el Ayuntamiento haya acometido labores de arranque o soterramiento de gran parte de las vías del Paseo, los únicos 760 metros en los que todavía asoman vías corresponden –junto a un tramo entre Adormideras y San Amaro y la rotonda triangular de As Ánimas– a este cruce. Un cruce que, para evitar desgracias durante la competición ciclista O Gran Camiño del pasado martes, se optó por cubrir con una especie de planchas negras de plástico. Algo similar ocurrió en esta misma contrarreloj en 2024, cuando se decidió cubrir con una especie de moqueta azul estas mismas vías para evitar posibles accidentes en la carrera.
La mujer herida en la prueba “evoluciona favorablemente”
La mujer herida tras chocar con un ciclista en la primera etapa de O Gran Camiño disputada en A Coruña permanece en planta y “evoluciona favorablemente”. Tras el accidente, que se produjo cuando la mujer se coló entre las vallas que delimitaban el recorrido, los doctores le diagnosticaron un fuerte traumatismo craneoencefálico y una fractura de pómulo.
Sin apaños provisionales
Tras los apaños en pruebas ciclistas de alto nivel, las vías volverán a quedar al descubierto ya que, por el momento, desde el Ayuntamiento aún no pusieron fecha para su retirada y, mientras tanto, no barajan la opción de taparlas provisionalmente como en el caso de varias ediciones de O Gran Camiño.
La mayor reforma del Paseo se hizo entre San Amaro y As Ánimas hace dos años. En esa ocasión se reformaron 1,5 kilómetros, gracias a una inversión de 3,1 millones de euros de los Fondos Feder. Desde entonces, se han ido arrancando y, sobre todo, soterrando, para evitar que los neumáticos de los vehículos resbalen sobre ellos y provoquen accidentes. Sin embargo, al cruce de Curros Enríquez todavía no le llegó su hora. Por el momento, los coruñeses seguirán yendo con precaución por un ‘gran camiño’ para algunos pero ‘mal camiño’ para muchos otros.










