Del recibimiento "discreto" a un rey a un entierro para recordar: se cumplen dos siglos del nacimiento del alcalde Federico Tapia
Fue el primero en ocupar el cargo con la República como forma de Estado, en 1873

Este jueves, 16 de abril, se cumplen 200 años del nacimiento de Federico Tapia Segade. A muchos les sonará porque da nombre a un calle; a otros, los menos, por haber visto su retrato (obra de María del Villar y que ilustra esta información) en el Palacio Municipal. A la historia local ha pasado como el primer alcalde republicano de A Coruña. Aunque era un republicano convencido, Tapia tomó el bastón de mando coruñés en 1872, en periodo monárquico, pero vivió como primer edil el cambio de régimen cuando, en 1873, se proclamó la Primera República española. “Para él tuvo que suponer una gran alegría el poder vivir ese cambio como alcalde”, explica la investigadora Ana Romero, autora del libro ‘Federico Tapia Segade (1825-1891). Primeiro alcalde republicano da Coruña’.
En esa obra, que firma junto al también investigador Carlos Pereira, se repasan los episodios más destacados de su trayectoria. Uno de ellos se produjo con ocasión de la visita del rey Amadeo I de Saboya. Había pedido un recibimiento “discreto”. Y Tapia decidió hacerle caso. “Normalmente, siempre que venía un rey a la ciudad se le recibía a lo grande. Y en este caso, el alcalde hizo justo lo contrario y fue algo muy novedoso. Llegó a decir incluso que no hacía falta ni siquiera llevar traje de gala. Sin embargo, se da la circunstancia de que entre los republicanos destacados del momento también se le criticó, porque alguno, como Ramón Pérez Costales, consideraba que no tenía ni que haberle recibido”, explica Romero.
Un entierro para recordar
Uno de los capítulos más recordados de su vida llegó en su momento final, en su entierro. “Era costumbre en la época que, cuando fallecía un alcalde, se formase una gran comitiva desde su casa hasta el cementerio, recorriendo las principales calles de la ciudad para que la gente pudiese despedirle. Sin embargo, en el caso de Federico Tapia, el alcalde que había en el momento de su muerte prohibió que se le diese ese reconocimiento. Hay que tener en cuenta que ya estábamos de nuevo en periodo monárquico, y él era un republicano reconocido”, relata como explica Ana Romero. “Al final, sus partidarios quisieron hacerle el homenaje igual, y se generó una situación que tuvo mucha repercusión, incluso en la prensa nacional”, añade.

Su etapa de alcalde solo duró diecinueve meses, que le permitieron no solo vivir un cambio de régimen en el país sino también liderar determinadas acciones que fueron importantes para el desarrollo de A Coruña. Así, desde su llegada al cargo en febrero de 1872, en su haber figuran hitos como la llegada del ferrocarril a la ciudad o el crecimiento de la urbe hacia la zona del Ensanche, para lo que fue necesario el derribo de las viejas murallas de la Pescadería, una decisión polémica en su día.










